Por Eduardo Gutiérrez Arias
En los últimos quince días hemos despedido con dolor y nostalgia a dos de los principales baluartes en la creación de la universidad pública en el Huila. El primer rector, Marcos Fidel Rocha, un visionario de la educación superior que le dio el empuje inicial para hacer de ella lo que es hoy como universidad y el profesor Gustavo Bríñez Villa, quien, como uno de los impulsores de la carrera de Lingüística y Literatura, inició los procesos de alfabetización en la región del Pato. Para ellos mi reconocimiento y admiración por su encomiable labor.
Aunque la Universidad Surcolombiana (USCO) inició labores el 30 de marzo de 1970 como Instituto Universitario Surcolombiano (Itusco) y sólo 6 años después, en 1976 se transformó en Universidad Surcolombiana, se acepta que esa etapa inicial como ITUSCO hace parte del proceso de creación de la universidad regional que en estos 56 años ha logrado formar cerca de 40.000 nuevos profesionales y otorgado 10.000 títulos de postgrado, gestando para el Huila y Colombia un recurso humano con alta calidad académica, que ha contribuido decisivamente en la preparación de la región para su desarrollo y competitividad, acercándonos al progreso que hoy bien la naciones en un mundo globalizado. Este aporte se refleja en áreas como la Educación, la salud, el derecho y la ingeniería agrícola.
Es indudable que este esfuerzo educativo de la USCO, ha contribuido en los avances del departamento en la formación profesional y cultural de su talento humano que ha elevado significativamente sus niveles de escolaridad, los índices de salud, una democracia que comienza a volverse verdad y un Estado que, a pesar de sus inmensos defectos, es mejor que aquel que gobernaba hace 50 años. Pero también ha contribuido para convertirnos en los primeros productores nacionales de café con las variedades de mejor calidad en el mundo alcanzando el 20% de la producción nacional. También es el primer productor de tilapia con el 70% de las exportaciones nacionales en esta materia. Igualmente, el primero en frijol y el cuarto productor de cacao y arroz.
Claro que la USCO tiene problemas y limitaciones en su papel como universidad regional que jalona su progreso, especialmente en áreas como la formación en los oficios que demanda el Huila, la investigación científica y la llamada extensión a la comunidad. Si somos una región agropecuaria, turística y agroindustrial, deberíamos tener carreras como ingeniería agronómica, medicina veterinaria, administración turística y arqueología.
Deberíamos estar desarrollando investigaciones sobre nuevos y mejores sistemas productivos agropecuarios, avances en piscicultura incluso con nuevas especies, investigaciones arqueológicas en San Agustín y Tierradentro para conocer mejor nuestros orígenes, planes de desarrollo regional y municipal más pertinentes y eficaces que nos permitan cumplir nuestros ideales de progreso y bienestar.