Versículos de la Biblia: Lucas 23:45 Por faltar la luz del sol; y el velo del templo se rasgó por la mitad. Hebreos 10:19-20 Así que, hermanos, teniendo firme confianza para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, entrada que Él inauguró para nosotros como camino nuevo y vivo a través del velo, esto es, de Su carne.

Palabras del ministerio: Mateo 27:51 nos dice que el velo del templo se rasgó en dos “de arriba abajo”, lo cual significa que la separación entre Dios y el hombre había sido abolida porque la carne de pecado (representada por el velo) de la cual Cristo se había vestido (Ro. 8:3) fue crucificada (Heb. 10:20). La frase de arriba abajo indica que el velo fue rasgado por Dios desde lo alto.
En Lucas 23:44-45 vemos que Dios hizo que hubiera tinieblas sobre toda la tierra y que el velo del templo se rasgara. Estas dos señales prueban que desde la hora sexta hasta la hora novena, o sea, desde el mediodía hasta las tres de la tarde, Dios vino a juzgar al Redentor, quien moría como nuestro substituto.
No murió por Su propio bien, sino por el nuestro. Por lo tanto, llamamos Su muerte una muerte substitutiva, porque murió por nosotros en la cruz y bajo el juicio de Dios. …Dios puso todos nuestros pecados en el Señor Jesús. Isaías 53:6 dice: “Mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. Las tinieblas indican que Dios puso todos nuestros pecados sobre Él. En 2 Corintios 5:21 dice que Dios lo hizo pecado por nosotros. Por lo tanto, Dios no sólo puso nuestros pecados sobre Él, sino que hasta lo hizo pecado a favor nuestro, lo cual sucedió durante el segundo período de tres horas.
Durante estas tres horas Dios desamparó al Salvador-Hombre (Mr. 15:34). Puesto que el Señor es el Hijo amado de Dios, éste siempre se complació en Él. No obstante, Dios le abandonó cuando lo consideró nuestro substituto, quien cargó nuestros pecados, y fue hecho pecado delante de El por nosotros. A los ojos de Dios el Señor era, durante esas horas, la totalidad del pecado.