Por Eduardo Gutiérrez Arias
El pasado viernes primero de mayo, Neiva presenció la más majestuosa manifestación, de las que desde hace 50 años se realizan en la ciudad para celebrar el día del trabajo.
Alrededor de 5.000 personas se congregaron inicialmente en el intercambiador vial El Tizón, ubicado en la zona de la carrera primera con calle 64, para iniciar su marcha a las 9:00 de la mañana, rondando la universidad Surcolombiana por la avenida 26, tomando luego la carrera segunda para subir por la avenida 21.
Frente al Centro de Convenciones José Eustasio Rivera se habían congregados otras 3.000 personas quienes se sumaron al desfile para completar la imponente manifestación de 8.000 trabajadores que subió hasta la carrera séptima, allí partió al sur tomando luego la avenida La Toma por la que bajo hasta la carrera segunda. Por esta siguió hacia el centro de la ciudad llegando a la calle 10, donde subió hasta la carrera cuarta y por ella viró al parque Santander, a donde llegó y se disolvió a las 12 del día.
Algunos sindicatos, como el de Obras Públicas Departamentales, se uniformó con una camiseta de la selección Colombia, los empleados de Utrahuilca, se engalanaron con su conocido uniforme verde y desfilaron encabezados por la gerente general de la cooperativa.
También participaron masivamente los maestros afiliados a la Adih, los obreros de la Uso y en general, la inmensa mayoría de sindicatos de la ciudad. En las consignas verbales y en los pasacalles se podía palpar el total apoyo tanto al gobierno de Gustavo Petro como a la candidatura presidencial de Iván Cepeda a la presidencia de la república y de Aida Quilcué a la vicepresidencia.
La movilización estuvo acompañada de conjuntos musicales, de tambores y comparsas que le dieron un especial tono alegre y festivo.
Es indudable que esta masiva movilización del primero de mayo, es el resultado de un gobierno que con gran esfuerzo logró que en el actual Congreso se aprobara una reforma laboral que está beneficiando a los trabajadores del país, que ha mejorado la mayoría de indicadores sociales de la población como el nivel educativo, la disminución del desempleo, el control a la inflación y el significativo incremento en el salario mínimo. Pero también el nuevo ambiente de libertad y democracia que se respira en Colombia, donde en este tiempo no se ha generado un solo preso político.
Contra Gustavo Petro, la derecha extrema y en general la oposición a su gobierno, difaman por todos los medios posibles, de sus ejecutorias. El presidente les responde, aclarando la razón de ser de todas sus conductas, pero a nadie se le ha perseguido por eso. En este país hoy no hay delito de opinión, por eso la posibilidad de reelegir un continuador de los cambios, es tan alta.