Por Gabriel Calderón Molina
El pasado 11 de este mes, el ex magistrado Marcelino Triana, miembro de la Fundación por la huilensidad Jorge Villamil Cordovez, nos impactó a quienes asistimos a su conferencia, ‘Villamil y la Ecología’, dictada en el Banco de la República, por la profundidad de su análisis sobre la forma como el legado musical del maestro Jorge Villamil incluye, entre sus más de 190 canciones, una que se denomina Los Aserríos (Guabina), en la cual expresa su dolor de alma por la destrucción de los bosques y la naturaleza que los seres humanos le venimos haciendo al planeta tierra.
El maestro Villamil, basado en la antigua producción maderera en la hacienda de El Cedral, que conoció siendo niño, habla en esta canción del irrespeto a la flora y la fauna de esa región. Vicente Silva Vargas, autor del libro Las Huellas de Villamil dice que en Los Aserríos “plantea con crudeza la manera equivocada como la sociedad moderna, incluida la colombiana, ha manejado el medio ambiente”. Y agrega que Villamil “también mezcla la nostalgia familiar, porque muchos años después de haber dejado su tierra, el artista regresó al predio que fue de sus padres y en lugar de encontrar las variedades nativas de antes se topó con un campo deforestado y despoblado”.
Los Aserríos es entonces un fiel reflejo de unos sentimientos profundos que golpearon la conciencia del compositor llevándolo a componer una canción cuya música y texto muestran que Villamil amaba a fondo la naturaleza y le dolía los abusos que los seres humanos cometemos a diario, sin medir las consecuencias, sobre el futuro de la vida en la tierra. La letra de esta canción es un gran testimonio de esos sentimientos y es un legado valioso que hay que preservar, difundir y educar a la juventud para despertar las conciencias de las nuevas generaciones sobre su futuro basado en la preservación del medio ambiente, no solo a partir de los bosques sino del agua como también lo dice el maestro en esta canción.
¿Qué agrupaciones musicales de estos tiempos interpretan Los Aserríos? Me dicen que ninguna. Veamos algunas estrofas:
“Ya los tiempos han cambiado, se pierden en el olvido; recuerdo cuando de niño yo iba hasta los aserríos, dice Villamil en la primera de ellas.
En la tercera,” de esos paisajes nada ha quedado, hachas y sierras los han cambiado”.
En la cuarta,” ¿Por qué me hieren?, “grita el árbol a las hachas, secando mi alma como se secan los ríos”. Las demás estrofas ahondan los sentimientos.
Gracias Dr. Marcelino Triana por su gran conferencia que los huilenses deberíamos escucharla y entenderla para comprender este valioso gran mensaje del compositor Villamil.