Versículos de la Biblia
Juan 1:3 Todas las cosas por medio de Él llegaron a existir, y sin Él nada de cuanto existe ha llegado a la existencia. (4) En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Palabras del ministerio
Un día, por medio del Verbo, tantas cosas llegaron a existir. En cierto sentido, podemos decir que Dios no hizo nada, porque no era necesario que hiciera algo. Él simplemente dijo: "Sea" y todo obtuvo su ser. Según nuestro concepto humano, para crear se requiere cierta cantidad de labor. Sin embargo, en Su obra creadora Dios no laboró, sólo habló. Cuando Dios dijo: "Sea la luz", la luz llegó a existir. Cuando dijo: "Haya expansión", la expansión llegó a la existencia. Cuando dijo: "Descúbrase lo seco", la tierra seca apareció. Un ateo diría que esto es insensato porque no cree en Dios. Pero nosotros creemos en Él. No sólo creemos en Dios, sino también en el Cristo todo-inclusivo. Por medio de Él como el Verbo, todas las cosas llegaron a existir.
El principio es el mismo en la nueva creación. Aunque pertenecemos a la primera creación, la Biblia nos dice que debemos llegar a ser hombres de la nueva creación. Según nuestro concepto humano, esta clase de cambio requiere mucha labor. Sin embargo, no requiere mucho trabajo en lo absoluto; se realiza por medio de la Palabra, que es Cristo,. Si un hombre declara: "Señor Jesús", será un hombre nuevo aun antes de que las palabras salgan de sus labios. Al decir simplemente la palabra "Señor", algo que no existe llega a la existencia. Abraham creyó en el Dios que "llama las cosas que no son, como existentes" (Ro. 4:17). Dios no hizo nada; simplemente llamó. A pesar de que no existía la luz, cuando Dios dijo: "Sea la luz", ésta surgió. Esto es la obra creadora de Dios. Si no lo hubiera hecho de esta manera, Él sería igual que nosotros. Pero Dios no es igual que nosotros: Él es Dios. Todas las cosas llegaron a existir por medio de la Palabra. Si uno tiene la Palabra, lo tiene todo.
Esto debe fortalecer y confirmar nuestra fe. Tan pronto como tomamos la Palabra, algo que no existe llegará a la existencia. Esto es maravilloso. No diga que es débil, pues cuanto más lo declare, más débil se hará. Sin embargo, si, al tomar la Palabra, dice: "Soy fuerte", la fuerza llega a existir. No diga: "No tengo poder". Cuanto más lo diga, más impotente se vuelve. No obstante, si dice: "¡Alabado sea el Señor! Tengo poder por medio de la Palabra", tendrá poder, el poder que hace que las cosas que no existen lleguen a existir por medio de la Palabra. Si sufre cierta enfermedad, no debe pensar mucho en ella, sino decir: "Por medio de la Palabra soy una persona saludable". Al decir esto, la salud, que no existía, llegará a existir. A menudo las hermanas vienen a mí y dicen: "Hermano, como hermanas, no somos sabias. Venimos a usted porque tiene sabiduría". Hermanas, cuanto más digan que no tienen sabiduría, menos tendrán. No obstante, es mentira que les falte sabiduría. ¿Acaso no tienen la Palabra? Mientras tengan la Palabra, debe declarar: "Tengo sabiduría por medio de la Palabra". Si proclaman esto, tendrán sabiduría. Nada tenemos en nosotros mismos, pero tenemos todo por medio de la Palabra.