
A pocas horas de vencer el plazo para que los partidos definieran si se declaraban de Gobierno u oposición, el Partido Liberal anunció su decisión de alinearse como colectividad de Gobierno.
La determinación generó un fuerte enfrentamiento entre la senadora María Eugenia Lopera, quien respaldó al gobierno de Gustavo Petro durante los últimos cuatro años, y el exrepresentante liberal Juan Carlos Losada, crítico de la postura adoptada por el partido.
Debate interno
Según Losada, la decisión responde a un “pragmatismo puro” y la calificó como “lamentable”, al considerar que va en contravía de los principios históricos del liberalismo. “¿A quién se le puede ocurrir que un partido verdaderamente liberal apoye a un gobierno que tiende hacia la extrema derecha en Colombia? (...) Eso es básicamente la esquizofrenia en la que vive no solo la política, sino especialmente el Partido Liberal de César Gaviria”, expresó.
El exrepresentante agregó que la colectividad actúa por “mermelada” y no por convicciones ideológicas, lanzando además críticas directas a Lopera por su participación en el Gobierno Petro. Señaló que “a ella le entregaron la Corporación Autónoma Regional de Antioquia” y mencionó la UGPP en cabeza del exrepresentante Luciano Grisales.
Respuesta de Lopera
La senadora rechazó los señalamientos y defendió la decisión del partido: “No es cierto (...) Losada se caracteriza por decir cosas sin razones y sin pruebas”, afirmó.
Lopera sostuvo que detrás de la postura liberal no hay incoherencia, sino un principio democrático: “Se le debe dar una oportunidad a cada gobierno cuando empieza. No descalificar simplemente por descalificar. Estoy totalmente en desacuerdo con los extremos, porque no le hacen bien al país. Lo correcto es darle una oportunidad al gobierno que ingresa”.
Contexto político
La declaración del Partido Liberal como colectividad de Gobierno se da en medio de la reconfiguración política frente al nuevo mandato de Abelardo de la Espriella, y marca un punto de tensión dentro de las filas liberales, donde persisten las divisiones entre quienes defienden la cercanía con el Ejecutivo y quienes cuestionan la coherencia ideológica de la colectividad.