RADIO EN VIVO
00:00 / 00:00

Sergio Trujillo-Diputado Asamblea del Huila

Hay momentos en los que guardar silencio también es una forma de fallarle a la gente. Y frente a lo que está pasando con nuestras mujeres y nuestros niños en el Huila, yo no me voy a quedar callado.

Las cifras son alarmantes. En 2026 se registran 2.905 casos de violencia contra las mujeres: 1.453 de violencia física, 226 psicológica, 660 por negligencia y 566 de violencia sexual. A esto se suman cuatro presuntos feminicidios reportados durante el año. Son mujeres golpeadas, amenazadas, abusadas y familias destruidas.

Y aquí quiero ser claro: conmigo, al que golpee, amenace o abuse de una mujer en el Huila, lo vamos a perseguir con toda la fuerza de la ley.

No acepto una institucionalidad que espere a que ocurra una tragedia para reaccionar. Conmigo, una mujer que denuncie violencia no va a volver sola a su casa a enfrentarse con su agresor. La denuncia tiene que significar protección inmediata, acompañamiento y vigilancia sobre quien representa el peligro.

Acevedo, Campoalegre, Isnos, La Argentina, Oporapa, San Agustín, Tello, Teruel y Yaguará aparecen en el reporte suministrado con alto riesgo. Allí necesitamos presencia institucional permanente. Con 2.905 casos y cuatro presuntos feminicidios, hay que actuar antes, hay que prevenir, proteger y hacer seguimiento real en los nueve municipios de mayor riesgo.

Hoy quiero enviar un mensaje a los agresores y a la institucionalidad: en el Huila se les va a acabar la impunidad. Desde la Asamblea voy a exigir resultados, responsabilidades y explicaciones cuando las rutas de protección no funcionen.

Pero hay otra cifra que debería indignarnos a todos.

Según el reporte del SIVIGILA con corte al 29 de agosto, tenemos 2.281 casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes: 309 de violencia física, 46 psicológica, 1.403 por negligencia y abandono y 523 de violencia sexual. El sistema departamental reconoce estas violencias como un problema que requiere prevención, atención, protección y acceso efectivo a la justicia.

Y hay un dato aún más doloroso. El 62 % de los menores víctimas de maltrato conviven con su agresor. Eso significa que muchas veces el peligro está dentro de la propia casa. Ahí es donde tenemos que entrar a tiempo.

Si un niño denuncia que está siendo abusado, el Estado tiene que creerle, protegerlo y actuar inmediatamente. Un niño maltratado no puede esperar a que las instituciones terminen un trámite. Primero protegemos al niño; después hacemos el papeleo.

Cada colegio, hospital, comisaría y autoridad tiene que saber qué hacer cuando un niño pide ayuda. Ni silencio, ni demora, ni indiferencia.

Voy a seguir poniendo este tema sobre la mesa y exigiendo respuestas. Porque proteger a nuestras mujeres y a nuestros niños es cuestión de autoridad, decisiones y resultados. Y con un niño no hay segundas oportunidades. Si llegamos tarde, el daño puede acompañarlo toda la vida.

La invitación a mis compañeros de la Asamblea y a toda la institucionalidad, a que se sumen a este cruzada en defensa de las mujeres y de nuestros niños, niñas y adolescentes, ellos que son el presente y el futuro de este Huila que seguimos construyendo entre todos, en Equipo por el Huila.