Wilfred Trujillo Trujillo
Diputado Asamblea del Huila
El pasado 20 de julio, el Huila renovó su representación en el Congreso de la República. Con la instalación de un nuevo periodo legislativo y la posesión de nuestros congresistas, se abre también una oportunidad para fortalecer una agenda que ponga en el centro los intereses del departamento y convierta sus potencialidades en desarrollo para las familias huilenses.
Como diputado del Huila, quiero resaltar una de las primeras líneas de acción planteadas por el representante a la Cámara Julio César Triana, quien, desde el Partido Cambio Radical, hizo un llamado a los alcaldes de la colectividad para articular esfuerzos alrededor de una agenda legislativa que tenga como eje estratégico el fortalecimiento del turismo en nuestro departamento.
El mensaje es acertado y llega en un momento oportuno. Hoy el Huila necesita mucho más que iniciativas aisladas; requiere una visión regional que permita conectar el trabajo de los alcaldes, la Asamblea Departamental, la Gobernación, el Congreso de la República, el Gobierno Nacional, los gremios y el sector privado. Solo así podremos consolidar un modelo de desarrollo que aproveche las inmensas fortalezas naturales, culturales, históricas y productivas que caracterizan a nuestro territorio.
La labor de un congresista no debe limitarse a la expedición de leyes. También implica gestionar, abrir puertas, construir consensos y servir de puente entre las regiones y el Gobierno Nacional. En ese sentido, la propuesta del representante Triana cobra especial importancia: articular el trabajo legislativo con las necesidades de los municipios para que el turismo se convierta en una verdadera política de desarrollo regional.
El Huila cuenta con un enorme potencial turístico que aún no ha sido aprovechado en toda su dimensión. Somos tierra de patrimonio arqueológico, cafés especiales, biodiversidad, gastronomía, festividades culturales y paisajes que hoy representan una oportunidad para generar empleo, atraer inversión y dinamizar las economías locales. Sin embargo, ese potencial solo podrá transformarse en crecimiento si existe coordinación institucional y una agenda común entre todos los niveles de gobierno.
Por eso resulta fundamental respaldar y fortalecer los diferentes clústeres turísticos que se vienen consolidando en el departamento. Estos espacios permiten integrar a empresarios, operadores turísticos, autoridades locales, instituciones educativas y comunidades alrededor de una estrategia compartida de competitividad, innovación y promoción del destino Huila.
En particular, merece una atención prioritaria el Clúster Turístico del Sur del Huila, una apuesta que integra municipios con un enorme valor estratégico como San Agustín, Isnos, Pitalito, Acevedo, Palestina, Saladoblanco y Oporapa, entre otros. Allí confluyen algunos de los principales atractivos turísticos del país: el patrimonio arqueológico reconocido por la UNESCO, la riqueza cafetera, el turismo de naturaleza, la oferta gastronómica y la cultura campesina.
El gran reto ahora es convertir ese clúster en un verdadero motor de desarrollo regional. Para ello será indispensable gestionar recursos para infraestructura turística, mejorar la conectividad vial y aérea, fortalecer la promoción nacional e internacional del destino, impulsar la formalización del sector, capacitar el talento humano y facilitar el acceso de los municipios a programas de financiación e inversión.
La invitación hecha por el representante Julio César Triana a los alcaldes de Cambio Radical debe entenderse como el primer paso hacia una agenda de cooperación institucional. El desarrollo del turismo no puede depender únicamente del esfuerzo de un municipio o de una administración de turno; requiere liderazgo compartido, planeación de largo plazo y una articulación permanente entre el nivel local y el nacional.
El Huila tiene todo para convertirse en uno de los grandes referentes turísticos de Colombia. Lo que hace falta es voluntad política, coordinación institucional y una agenda legislativa que respalde ese propósito con hechos concretos. Celebro, por ello, que desde el inicio de este nuevo periodo legislativo exista la disposición de trabajar de manera conjunta con los alcaldes, escuchar las necesidades de los territorios y construir una hoja de ruta que permita potenciar nuestros clústeres turísticos y consolidar al turismo como uno de los principales motores de crecimiento económico y bienestar para los huilenses.
Cuando el Congreso, las administraciones municipales, la Gobernación, la Asamblea, el Gobierno Nacional y el sector privado trabajan en la misma dirección, las oportunidades para el departamento se multiplican. Esa debe ser la apuesta: hacer del turismo una política de Estado para el Huila y una herramienta efectiva para generar empleo, atraer inversión y proyectar nuestro departamento como un destino competitivo, sostenible y reconocido dentro y fuera de Colombia.