Por: Sergio Trujillo Perdomo
Diputado Asamblea del Huila
Las ciudades modernas están llamadas a avanzar hacia modelos de movilidad más sostenibles, amigables con el medio ambiente y responsables con la salud pública. Eso no está en discusión. Lo que sí debe discutirse es la manera en que esas políticas se implementan, especialmente cuando comienzan a generar impactos sociales y económicos que terminan afectando a miles de familias.
Precisamente con ese propósito promovimos desde la Asamblea del Huila la sesión extraordinaria realizada este jueves 14 de mayo, en la que escuchamos a distintos actores sobre el balance de la jornada del Día sin Carro y sin Moto desarrollada el pasado 10 de abril en Neiva.
Quiero dejar algo claro: este no fue un debate de confrontación ni de control político. Fue un espacio de diálogo. Un ejercicio responsable para construir consensos alrededor de un tema de ciudad que merece serenidad, argumentos y voluntad institucional.
En esa jornada participaron Camilo Agudelo, director de la CAM; Lina Carrera, presidenta de la Cámara de Comercio del Huila; y Edna Johana Cruz, secretaria de Movilidad de Neiva, entre otros actores fundamentales.
Todos coincidieron en algo: la política debe mantenerse, pero necesita ajustes y ese es precisamente el camino correcto.
Neiva no puede renunciar a las estrategias de protección ambiental ni a las jornadas pedagógicas que incentivan el uso de medios alternativos de transporte. El cuidado del aire, la reducción de emisiones y la promoción de hábitos saludables son asuntos serios que debemos defender. Sería irresponsable desconocer los retos ambientales que hoy enfrentan las ciudades.
Pero también sería un error ignorar las afectaciones que sectores económicos han venido reportando.
Según cifras expuestas por la Cámara de Comercio del Huila, de los cerca de 6.999 establecimientos comerciales que tiene Neiva, el 57% manifestó haber sufrido disminución de clientes durante la jornada, mientras que el 98% aseguró no haberse preparado previamente para enfrentar sus efectos.
Eso obliga a revisar, escuchar y corregir.
Es importante recordar que esta política no nació hoy. El Acuerdo 013 de 2015 creó inicialmente el Día de la Bicicleta y, posteriormente, desde el año 2020 comenzaron modificaciones que derivaron en el actual Decreto 530 de 2024, mediante el cual se pasó de cuatro jornadas a dos: una obligatoria y otra pedagógica. Es decir, ya ha existido disposición institucional para flexibilizar la medida después de escuchar a comerciantes y ciudadanía.
Por eso celebramos que durante la sesión existiera apertura por parte de la Administración Municipal para construir alternativas distintas y más equilibradas. Incluso, la propia secretaria de Movilidad reconoció que sí es posible flexibilizar la jornada.
Hoy el camino debe ser la concertación. Por eso propuse avanzar en una gran mesa técnica liderada por la Secretaría de Movilidad, con participación de la Secretaría de Salud, Deportes, Competitividad, Ambiente, gremios, academia y ciudadanía, entre otros.
Desde la Asamblea del Huila estaremos atentos a aportar y trabajar articuladamente con la Alcaldía de Neiva, el Concejo y todos los sectores que quieran vincularse.
Hoy confirmamos que las mejores decisiones son aquellas que logran proteger el medio ambiente sin golpear el empleo, el comercio ni la dinámica económica de la ciudad.
Neiva necesita equilibrio, diálogo y construcción colectiva y estos espacios hay que seguir adelantándolos para beneficio de nuestra ciudad.
Termino mi columna con la invitación a todos, a que sigamos trabajando En equipo por el Huila.