Versículos de la Biblia: Colosenses 1:13 El cual (Dios, el Padre) nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino del Hijo de Su amor.
Colosenses 2:8 Mirad que nadie os lleve cautivos por medio de su filosofía y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
Palabras del ministerio: Hemos visto que la potestad de las tinieblas constituye el reino de Satanás y que Satanás mismo es las tinieblas. El reino de Satanás es un sistema. Sin embargo, no todo lo que compone este sistema es malo; por el contrario, muchas cosas en él son buenas, o por lo menos así las considera la sociedad. Satanás usa diversas cosas, tanto buenas como malas, para recluir a las personas dentro de su sistema y no dejarlas salir.
Satanás usa las apuestas para atrapar en este sistema a los que son aficionados a los juegos de azar. Por consiguiente, en su reino existe un ministerio, un departamento, de apuestas. De la misma manera, puesto que Satanás sabe que otros valoran mucho el conocimiento, él dispone de un departamento de ciencias en su reino, con miras a recluirlos dentro de su sistema.
La mayoría de las personas condena los juegos de azar, pero casi nadie considera el conocimiento algo negativo. Si sólo advertimos a las personas a que se mantengan alejados de los aspectos negativos del sistema de Satanás, seremos apreciados por la gente. Satanás atrapa algunas personas en su sistema tentándolas a practicar el mal, pero atrapa a otras incitándolas a esforzarse por suprimir el mal.
La filosofía constituye otro departamento del reino de Satanás. Después de hablar de la potestad de las tinieblas, Pablo menciona las ordenanzas, las observancias, las filosofías y los rudimentos del mundo, cada uno de los cuales son aspectos de la potestad satánica. Hoy en día, la filosofía mantiene a un sinnúmero de personas bajo el control de Satanás. Es por eso que a menudo resulta más fácil conducir a un tahúr a Cristo, que a una persona entregada a la filosofía.
En China nos fue difícil convertir a los seguidores de Confucio, debido a que Satanás había utilizado las enseñanzas éticas del confucianismo para controlar a multitudes de chinos y encerrarlos en su sistema. Satanás logró controlarlos y mantenerlos bajo su autoridad mediante la filosofía ética.