Versículos de la Biblia
Juan 1:40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído lo que había dicho Juan, y habían seguido a Jesús. (41) Él halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). (42) Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro). (43) El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme. (44) Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro. (45) Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a Aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el Hijo de José, de Nazaret.
Palabras del ministerio
Cuando el Señor vio a Simón, le cambió el nombre a Cefas o Pedro, lo cual significa piedra. El Señor hizo referencia a esto en Mateo 16:18 mientras le hablaba a Pedro acerca de la edificación de la iglesia. Debe de haber sido a raíz de esto que Pedro recibió el concepto de las piedras vivas para la edificación de la casa espiritual (1 P. 2:5), la cual es la iglesia. La importancia de una "piedra" es que denota una obra transformadora que produce los materiales para el edificio de Dios (1 Co. 3:12).
Verdaderamente el Señor está llevando a cabo una obra transformadora en nosotros. Día tras día, la pequeña paloma como Espíritu que imparte la vida le habla a usted interiormente, reprendiéndole y conmoviendo su corazón y su conciencia. A menudo, cuando usted se encuentra en una tienda, la paloma le molesta interiormente. No espere una gran experiencia o un cambio repentino, sino la pequeña paloma que se mueve y labora todo el tiempo dentro de usted. Estamos en un proceso del cual no hay escapatoria. Este es un proceso continuo y permanente. En cierto sentido, tenemos descanso interno, en otro, la pequeña paloma nos da problemas constantemente. La obra interna de esta paloma es la unción.