Versículos de la Biblia
Juan 3:18 El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. (36) El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.
Palabras del ministerio
Creer en el Señor es la única manera en que podemos recibir la salvación y la regeneración. Este es un asunto que depende absolutamente de la fe. No importa cuánto podamos trabajar o cuán buena sea nuestra obra, tal obra no podrá salvarnos ni regenerarnos. Nuestra obra no tiene valor en este asunto. Lo único que cuenta es la fe. La salvación y la regeneración deben ser por fe. Al tener fe en el Señor, al creer en Él, recibimos el perdón y la liberación de la condenación de Dios. Es también por fe, al creer en Él, que recibimos la vida eterna, la vida divina de Dios, para nuestra regeneración.
Creer en el Señor significa recibirle (Jn. 1:12). El Señor se puede recibir. Ahora Él es el Espíritu vivificante, con Su redención completa, esperando con expectación que le recibamos. Nuestro espíritu es el órgano receptor. Podemos recibir al Espíritu del Señor en nuestro espíritu al creer en Él. Una vez que creemos en Él, Él como Espíritu entra en nuestro espíritu... Al creer en Él, entramos en Él para ser uno con Él, participar de Él y de todo lo que Él ha realizado por nosotros.