Versículos de la Biblia
Filipenses 4:5 Sea conocido de todos los hombres lo comprensivos que sois. El Señor está cerca.
Jacobo 5:8 Sed también vosotros longánimes, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
Palabras del ministerio
En Filipenses 4:5 Pablo escribe: “El Señor está cerca”. Muchos piensan que este versículo se refiere a la venida del Señor. Aunque estoy de acuerdo con esto, no creo que Pablo se refiriera principalmente a la venida del Señor, sino más bien a Su presencia. El Señor está cerca, es decir, Él está con nosotros. Cuando vivimos a Cristo, tomándolo como nuestro modelo y estimando todas las cosas como pérdida para ganarlo, sentimos que Él está con nosotros. Él está cerca de nosotros en tiempo y espacio. En cuanto a espacio, el Señor está cerca, o sea listo para ayudarnos; y en cuanto a tiempo, Él está cerca, es decir, que viene pronto. Ya que es así, ¿por qué hemos de preocuparnos e inquietarnos?
Al vivir a Cristo, conscientes de que Él está cerca de nosotros, debemos mostrarnos comprensivos y moderados con los demás. Pablo no tenía la intención de ayudarnos a ser pacientes y soportar las dificultades de una manera filosófica como enseña Confucio. Más bien, al escribir estos versículos, él deseaba presentar las características de una persona que vive a Cristo. Por lo tanto, él nos provee un cuadro de esto en Filipenses 4:5-9. Si en verdad vivimos a Cristo, debemos mostrarnos comprensivos hacia los demás.
Los demás deben vernos siempre tranquilos y moderados, y darse cuenta de que nada puede perturbarnos. Pero cuando perdemos la calma, ciertamente no estamos en Cristo. En ese momento sentiremos que el Señor está lejos de nosotros, y en lugar de experimentar tranquilidad, es posible que nos invada la ansiedad, la cual acabará con nuestra tranquilidad y nos hará perder la paz interior. Siempre que perdamos la calma, seremos incapaces de vivir a Cristo.
No se puede discutir y vivir a Cristo al mismo tiempo. Para vivir a Cristo se requiere de una tranquilidad absoluta.