Versículos de la Biblia: 1 Pedro 2:2-4 Desead, como niños recién nacidos, la leche de la palabra dada sin engaño, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado lo bueno que es el Señor. Acercándoos a Él (Cristo), piedra viva, desechada por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa.
Palabras del ministerio
(Parte 1 de 2)
Según el versículo 4, debemos acercarnos a Cristo, la piedra viva. Pero, ¿cómo podemos acercamos a Él? Nos acercamos al Señor bebiendo de la leche de la palabra. ¿Alguna vez se había dado usted que al beber de la leche de la palabra está acercándose al Señor? ¿Qué representa la leche de la palabra? Dicha leche representa al Señor mismo. Por lo tanto, cada vez que bebemos la leche, estamos acudiendo al Señor mismo. ¿Conoce alguna otra forma de acudir a la comida que ingiere? ¿De qué manera se acerca usted a la comida? ¿No se acerca a ella a ella comiéndosela? Todos nos acercamos a la comida ingiriéndola. Lo mismo se aplica con respecto al hecho de acercarnos a Cristo, la piedra viva. En el versículo 4, la palabra “acercándoos” equivale a beber. Por consiguiente, cada vez que bebemos la leche, nos estamos acercando al Señor.
Hemos señalado que Pedro parece dar un salto, pues luego de hablarnos del Cristo que es la leche, nos habla del Cristo que es la piedra. Esto implica que la leche llega a ser la piedra. ¿Cómo puede ser esto? Para nosotros, esto es imposible, pero no lo es para el Señor, ya que Él es todo-inclusivo. Ya que Cristo es todo-inclusivo, Él es la leche y también la piedra. No podemos agotar todos los aspectos de Cristo. Él es la leche, Él es el pan, y ahora vemos que Él es la piedra.