Versículos de la Biblia: Colosenses 1:25 De la cual fui hecho ministro, según la mayordomía de Dios que me fue dada para con vosotros, para completar la palabra de Dios.
1 Corintios 15:45 … El postrer Adán (Cristo), Espíritu Vivificante.
2 Corintios 3:17 Y el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
Palabras del ministerio: Como misterio de Dios, Cristo debe ser la corporificación de Dios así como el Espíritu vivificante (1 Co. 15:45; 2 Co. 3:17). Si hemos de conocer a Cristo en realidad como la corporificación de Dios, es necesario que lo experimentemos como el Espíritu vivificante. Si no vemos que Cristo es el Espíritu vivificante, el hecho de que Cristo es la corporificación de Dios será solamente una doctrina o una teoría; será una simple enseñanza objetiva, completamente ajena a nuestra experiencia cristiana.
Muchos de nosotros podemos testificar de la gran ayuda que recibimos en nuestra experiencia de vida al descubrir que nuestro Señor es hoy el Espíritu vivificante que mora en nuestro espíritu. Si Cristo no fuera el Espíritu que mora en nuestro espíritu, ¿cómo podríamos experimentarlo como nuestra vida? No tendríamos ninguna experiencia de Cristo como vida; en lugar de ello, tendríamos simplemente otra forma de práctica religiosa. No obstante, puesto que tenemos al Cristo que es Espíritu vivificante, no tenemos una religión; más bien, tenemos al Cristo viviente en nuestra experiencia. Por una parte, Él es la corporificación de la plenitud de Dios y, por otra, es el Espíritu vivificante que mora en nuestro espíritu. Esta revelación acerca de Cristo forma parte de la revelación que le fue dada a Pablo, a fin de que se completara la palabra de Dios.