Versículos de la Biblia
Mateo 9:17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se revientan, y el vino se derrama, y los odres se estropean; sino que echan el vino nuevo en odres nuevos, y así ambos se conservan.
1 Corintios 12:12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también el Cristo.
Palabras del ministerio
Los odres viejos representan las prácticas religiosas, como por ejemplo el ayuno que guardaban los fariseos, quienes pertenecían a la religión antigua, así como los discípulos de Juan, que pertenecían a la religión nueva. Todas las religiones son odres viejos. Esto es lo que los llamados fundamentalistas y los pentecostales practican hoy en día, o sea, tratan de circunscribir a Cristo en sus varias formas de rituales, formalidades y prácticas religiosas. Los ciudadanos del reino nunca deben hacer esto. Ellos deben echar el vino nuevo en odres nuevos. El vino nuevo requiere un odre, un recipiente. Debido a que el vino nuevo está saturado con el poder fermentador, si usted lo echa en un odre viejo, el poder fermentador del vino nuevo reventará el odre viejo.
Vemos entonces que el nuevo odre es la vida de iglesia, y la iglesia es en realidad el agrandamiento de Cristo. El Cristo individual es nuestro vino interior. La iglesia es el Cristo corporativo, el cual es el agrandamiento del Cristo individual. Este Cristo corporativo es el odre, el recipiente que contiene al Cristo individual como nuestro vino. Jamás consideremos a la iglesia como una religión; la iglesia es una entidad corporativa llena de Cristo, porque la iglesia es Su agrandamiento.
En [1 Co. 12:12] leemos que no sólo se trata de que los miembros concertados sean el Cuerpo, sino que este Cuerpo sea Cristo mismo. Nosotros siempre hemos considerado a Cristo como la Cabeza; pero, ¿hemos llegado a entender, al menos un poquito, que Cristo es también el Cuerpo? Él es el Cuerpo, porque el Cuerpo está compuesto de muchos miembros quienes están llenos de Cristo. Cristo está en usted, Cristo está en mí, y Cristo está en cada uno de nosotros. Todos nosotros tenemos a Cristo en nuestro interior. El Cristo que está en usted es uno con el Cristo que está en mí, y el Cristo que está en nosotros es uno con el Cristo que vive en todos los cristianos. Por lo tanto, Cristo es el Cuerpo compuesto de muchos miembros que están llenos de Él. Este es el nuevo odre, el cual es la vida de la iglesia que contiene a Cristo como nuestro vino.