Versículos de la Biblia
Juan 1:26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo en agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. (27) Éste es el que viene después de mí, a quien yo no soy digno de desatar la correa de Sus sandalias. (28) Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando. (29) El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: ¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! (30) Éste es Aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual se ha puesto delante de mí; porque era primero que yo. (31) Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando en agua.
Palabras del ministerio
¿Qué dijo Juan cuando vio a Jesús? El no dijo: "He aquí el doctor Jesucristo", sino : "He aquí el Cordero de Dios". Si yo hubiese sido Juan el Bautista, habría dicho: "He aquí el León de la tribu de Judá". Si usted me presentara a Cristo como un león, yo huiría, porque le tengo miedo a los leones. Sin embargo, Jesús fue presentado como un Cordero. Mientras los religiosos esperaban a un gran líder, Juan presentó a Jesús como el pequeño Cordero de Dios. Jesús no vino para ser el gran líder de un movimiento religioso, sino para ser el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. No es un asunto de un movimiento; sino de redención, de solucionar el problema del pecado de la humanidad. No necesitamos a un doctor en teología ni a un líder religioso para que quite nuestros pecados, lo que necesitamos es un pequeño Cordero. Necesitamos que Jesús, el Cordero de Dios, muera por nosotros y derrame Su sangre por nuestra redención. Al leer este mensaje debe decir: "Señor Jesús, para mí Tú no eres un gran líder, eres el Cordero de Dios quien murió en la cruz por mis pecados. Señor, gracias por Tu muerte, Tu sangre y Tu redención. No me interesa un gran líder. Yo sólo quiero a este pequeño Cordero que logró la redención para mí".