Versículos de la Biblia
Génesis 41:55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José... (57) Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.
Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mi viene, nunca tendrá hambre; y el que Mí cree, no tendrá sed jamás.

Palabras del ministerio
En los días narrados en el capítulo cuarenta y dos de Génesis, toda la tierra padecía hambre. Lo mismo sucede hoy: el hambre representa una escasez aguda de alimentos y de medios de subsistencia. Sin embargo, los alimentos no solo sostienen la vida, también brindan satisfacción. Al comer y beber, no sentimos únicamente que mantenemos nuestra existencia, sino que experimentamos alegría y plenitud. Cuando disfrutamos un manjar, nos regocijamos. Por tanto, el hambre simboliza, en realidad, la insatisfacción.
Hoy el mundo entero vive insatisfecho. Incluso en los Estados Unidos, considerado el país más avanzado, la gente también carece de satisfacción.
Según Génesis 42, los alimentos se hallaban únicamente donde estaba José. En tipología, esto significa que el verdadero alimento se encuentra únicamente donde está Cristo. En otras palabras, la satisfacción plena solo puede hallarse en Él. Donde está Cristo, allí hay plenitud.
Hace más de cincuenta años me volví a Cristo, al comprender que vivía en un país hambriento y que estaba insatisfecho. Desde entonces, quienes hemos acudido a Cristo hemos encontrado alimento, nutrición y deleite, porque la verdadera comida solo se encuentra en Él.