
Versículos de la Biblia
Génesis 49:8 Judá, te alabarán tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se inclinarán a ti. (9) Cachorro de león, Judá; De la presa subiste, hijo mío. Se encorvo, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará?
Apocalipsis 5:5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el león de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos.
Palabras del ministerio
Debemos ver el cuadro descrito aquí. El león vive en los montes. Cuando él busca alguna presa, baja del monte. Mientras acecha su presa, se agazapa. Después de atrapar a su presa, la lleva consigo al monte.
Por tanto, las palabras: "De la presa subiste, hijo mío", indican que el león sube al monte para devorar su presa. Después de comerla, el león no se agazapa, sino que se recuesta, se echa. Esto indica que después de comer su presa, queda satisfecho y se recuesta para descansar. ¿Ha visto usted alguna vez tal visión o experimentado a tal Cristo? ¿Ha experimentado usted a Cristo como a un cachorro de león? ¿Lo ha conocido como el león satisfecho que se recuesta para descansar? Hace años, cuando yo era joven, me trastornaban muchas clases de enemigos. Pero un día vi que mis enemigos ya se habían convertido en una presa para mi Cristo.
Mi ira, mis problemas, mis debilidades y los demás enemigos fueron la presa de Cristo. Él fue a la cruz y los cautivó, y en resurrección llevó a los cielos a quienes estaban bajo cautiverio, para deleitarse. Ahora que está en los cielos, Él ha dejado de luchar; Él está recostado. Está reclinado descansando, y yo le experimento como el león que reposa. Él se reclina, y yo también descanso. ¿Por qué debería yo estar molesto por algo? Lo único que necesito es disfrutar a este Cristo victorioso, satisfecho y reposado.