Versículos de la Biblia
Juan 21:15 (Simón Pedro) le respondió: Sí Señor; Tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta Mis corderos. (16) Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; Tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea Mis ovejas. (17) ...Y le respondió: Señor, Tú sabes todo; Tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta Mis ovejas.
Palabras del ministerio
Después de restaurar el amor de Pedro hacia Él, el Señor Jesús le dio un encargo diciendo: "Apacienta Mis corderos", "Pastorea Mis ovejas", "Apacienta Mis ovejas". Aquí apacentar los corderos equivale a alimentarlos con las riquezas de la vida interior (la vida del Cristo que mora en los creyentes). Para alimentar a otros, necesitamos primero disfrutar las riquezas de la vida divina del Señor. Esto requiere que lo amemos. Creer en el Señor es recibirlo; amar al Señor es disfrutarlo. El Señor vino como nuestra vida y nuestro suministro de vida. Necesitamos tener fe en Él y amarlo.
Se apacienta a los corderos al alimentarlos de las riquezas de la vida interior, y se pastorea a las ovejas con miras a edificar la iglesia. El pastoreo se hace para con el rebaño, el cual es la iglesia (Hch. 20:28). Así que, se relaciona con el edificio de Dios (Mt. 16:18)... El crecimiento provisto por la alimentación tiene como fin la edificación. Hoy en día, en la alimentación de los corderos y el pastoreo de las ovejas, el Señor trabaja juntamente con nosotros para la edificación de la iglesia.
Pastorear significa cuidar de las ovejas, y apacentarlas significa proveerles alimento. Hoy en día, mientras servimos al Señor, no solamente debemos cuidar de Sus ovejas, sino también alimentarlas con el alimento espiritual. No es suficiente sólo cuidar y atender a los hermanos y hermanas; también debemos alimentarlos. (Esta responsabilidad de alimentar y pastorear no es solamente del clero, sino de todos aquellos que aman al Señor.)