La guaquería digital a través de redes sociales es ahora la más severa amenaza que buscadores de tesoros clandestinos exponen en plataformas como Tiktok para influenciar seguidores.
Estos buscadores exponen y comercializan piezas prehispánicas sin ningún tipo de control, poniendo en riesgo la historia y el patrimonio cultural de la región.
Videos virales muestran a influencers que, sin conocimientos en arqueología, remueven la tierra con palas, picos y detectores de metales, destruyendo en el proceso información invaluable sobre el pasado de Colombia.
El Huila, una de las regiones con mayor riqueza arqueológica del país, está en el centro de esta preocupante tendencia.
“Amigo, nos enguacamos, hay algo de mucho valor allá”, dice uno de los atrevidos “guaqueros” en su video en la red social.
Esta práctica ha sido detectada por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que ha identificado actividad de guaqueros digitales en Antioquia, Cundinamarca, Caldas y especialmente en el Huila.
El departamento del Huila, que cuenta con el Parque Arqueológico de San Agustín y de múltiples hallazgos precolombinos, es un objetivo recurrente de estos saqueadores.
Las plataformas digitales no solo les permiten presumir sus hallazgos, sino también contactar posibles compradores para comercializar piezas de incalculable valor histórico.
El acceso a herramientas tecnológicas y la viralización de contenidos han disparado esta amenaza. Según expertos, sitios como Tierradentro y el Valle de Laboyos han sido vulnerados por buscadores de tesoros que desconocen que las piezas extraídas ilegalmente pierden su valor histórico al ser sacadas de su contexto original.
El daño causado por la guaquería digital es irreparable:
“Se están perdiendo datos sobre la historia y los rituales de los pueblos indígenas que habitaron estas tierras. No se trata solo de objetos, sino de conocimiento sobre nuestras raíces”, afirma Juan Pablo Ospina, coordinador del Grupo de Arqueología del ICANH.
El saqueo de tumbas impulsado por redes sociales representa un grave riesgo para la historia y el patrimonio del Huila y de Colombia en genera.
En el caso de San Agustín y el sur del Huila, es menester que, la comunidad se empodere de la defensa de este recurso arqueológico y denuncie ante las autoridades de policía (Fuerte de Carabineros), esta anomalía para que hagan los respectivos controles y lleven ante las autoridades competentes a los responsables de este saqueo del patrimonio arqueológico.
Fuente: DiariodelHuila.com