El origen del COVID-19 sigue siendo un misterio, luego de tres años del inicio de la pandemia, según la Organización Mundial de la Salud -OMS-.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostiene que todas las hipótesis permanecen abiertas, incluidas la transmisión zoonótica —de un animal al ser humano— y la posibilidad de un incidente en laboratorio. “China envió información, pero no toda la solicitada”, declaró el funcionario durante la presentación del informe.
En el informe presentado por el Grupo Consultivo Científico sobre los Orígenes de Nuevos Patógenos (SAGO), la organización lamentó la falta de información crítica, especialmente por parte de China, que impide llegar a una conclusión definitiva.
Los primeros casos de COVID-19 se identificaron a finales de 2019 en Wuhan, ciudad china que alberga un instituto de virología especializado en estudios sobre coronavirus. Sin embargo, la posibilidad de que el virus se haya originado en ese laboratorio no ha podido ser ni confirmada ni descartada, debido a la falta de acceso a información clave.
Un informe sin certeza concluyente
Según María Van Kerkhove, epidemióloga de la OMS a cargo del área de prevención y preparación ante pandemias, no existe a la fecha evidencia suficiente para determinar con certeza el origen del virus.
La teoría de una posible fuga de laboratorio —descartada inicialmente como conspirativa— ha cobrado fuerza en sectores de la comunidad científica, especialmente en Estados Unidos.
Entidades como el FBI y el Departamento de Energía han respaldado esta posibilidad con distintos niveles de certeza, mientras que la CIA la considera “más probable que un origen natural”, aunque on un bajo grado de confianza.
Información pendiente por parte de China
La OMS ha solicitado reiteradamente al Gobierno chino acceso a datos relevantes: secuencias genéticas de los primeros casos, información sobre animales comercializados en los mercados de Wuhan, y detalles sobre las condiciones de bioseguridad en los laboratorios locales, solicitudes que no han sido respondidas.
Fuente: National Institutes of Health (NIH) | (.gov)