Versículos de la Biblia
Juan 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. (2) Él estaba en el principio con Dios.
Palabras del ministerio
La Palabra es la definición, explicación y expresión de Dios, por lo tanto, es Dios definido, explicado y expresado. Dios es misterioso. Él necesita la Palabra para que le exprese. Si desea parecer misterioso, la mejor forma de hacerlo es mantenerse en silencio; mientras más silencioso usted sea, más misterioso será. Sin embargo, mientras más habla, más se expone a sí mismo. Todo lo que está profundamente en usted se revela por sus palabras. Este es el significado de la Palabra. Aunque Dios es un misterio, Cristo como la Palabra de Dios, le define, explica y expresa a Él. Así que esta Palabra es la definición, y expresión de Dios. Finalmente, esta Palabra es Dios mismo, no Dios escondido, oculto y misterioso, sino Dios definido, explicado y expresado. La Palabra no es el Dios invisible, sino el mismo Dios quien es visible. En el principio esta Palabra era con Dios, no estaba separada de Dios, sino que siempre tenía a Dios en Él.
Juan 1:1 dice que el Verbo estaba con Dios, y el versículo 2 dice: "Él estaba en el principio con Dios". El Verbo siempre estaba con Dios y siempre tenía a Dios en Él; nunca estuvo separado de Dios. Cuando muchos de los jóvenes están lejos de la casa, reciben cartas cariñosas de sus padres, las cuales trasmiten un mensaje de su madre o padre. Suponga que usted recibe una carta de su padre. Dicha carta es la palabra de su padre a usted. Sin embargo, cuando le llega, su padre no llega junto con la palabra. Aunque la carta contiene el mensaje de su padre, no transporta a su padre, ya que en realidad usted y su padre están muy lejos el uno del otro. Esto significa que lo que su padre dice está separado de su persona. Pero es diferente con Cristo como el Verbo de Dios. Nunca piense que este Verbo estaba separado de Dios. No. Este Verbo estaba y siempre estará con Dios. Cuando el Verbo viene, Dios viene. Cuando el Verbo está presente, Dios está presente. El Verbo está con Dios. Así que, hay otra cláusula en 1:1, la cual nos dice que el Verbo estaba con Dios.
Cristo era con Dios, y era Dios desde el principio. En el principio, es decir, desde la eternidad pasada, el Verbo estaba con Dios. No es que, como algunos suponen, en la eternidad pasada Cristo no estaba con Dios ni era Dios, y que en cierto momento se hizo Dios y estaba con Dios. La deidad de Cristo es eterna y absoluta. Desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura, Él ha estado con Dios y es Dios. Es por esto que en este Evangelio no se encuentra una genealogía de Él como la presentan Mateo 1 y Lucas 3. En este Evangelio Él está "sin padre, sin madre, sin genealogía, no tiene principio de días ni fin de vida" (He. 7:3). Todos debemos ver claramente que desde el principio nuestro Cristo estaba con Dios y era Dios. Él era el Verbo con Dios desde el principio.