
Versículos de la Biblia
Juan 2:14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. (15) Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; (16) y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.
Palabras del ministerio
Nosotros somos el templo de Dios, pero no estamos llenos de Él. Estamos llenos de tantas otras cosas que no son Dios. Aunque nosotros, como casa de Dios, debemos estar llenos de Él, el hecho es que estamos llenos de mercadería, dinero y mesas de cambistas. Por lo tanto, el Señor debe hacer un azote de cuerdas para echar esas cosas fuera de nosotros.
A menudo, el Señor usa las cosas ordinarias y comunes, como los juncos, para purificarnos. A veces utiliza a un familiar para purificarnos, como por ejemplo nuestro cónyuge o nuestros padres o nuestros hijos, nuestro jefe o nuestros empleados. Todos hemos experimentado el azote de cuerdas que el Señor ha hecho de familiares o de cosas ordinarias, con el fin de purificarnos.