Versículos de la Biblia: Colosenses 1:24-25 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y de mi parte completo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por Su Cuerpo, que es la iglesia; de la cual fui hecho ministro, según la mayordomía de Dios que me fue dada para con vosotros, para completar la palabra de Dios.
Palabras del ministerio: Es importante entender el significado preciso de la palabra mayordomía (v. 25). La palabra griega traducida mayordomía aquí es oikonomía (economía), que es la misma palabra griega que aparece en Efesios 1:10 y 3:9. Antiguamente, la palabra oikonomía se usaba para denotar una mayordomía, una dispensación o una administración. En la época en que vivía Pablo, las familias ricas solían tener mayordomos cuya responsabilidad consistía en distribuir los alimentos y demás provisiones a los miembros de la familia. Nuestro Padre tiene una gran familia, una familia divina. Puesto que las riquezas que Él posee son tan vastas, se requieren muchos mayordomos en Su casa para dispensar tales riquezas a Sus hijos. Dicha dispensación es una mayordomía. Por ende, la mayordomía denota una dispensación.
Dicha dispensación es la mayordomía de la cual proviene el ministerio de los ministros de Dios, un ministerio que dispensa. Tal ministerio también es la administración de Dios. Hoy en día, Dios lleva a cabo Su administración dispensando o impartiendo lo que Él es en nosotros. Esta mayordomía, dispensación o administración es Su economía. En la economía neotestamentaria de Dios existe la urgente necesidad de que se ejerza la mayordomía de Dios.
Hemos hecho notar que la mayordomía se refiere a la dispensación o distribución de las riquezas entre los miembros de una familia real o de clase alta. La familia real de Dios es rica en Cristo. Conforme a la Epístola a los Colosenses, la familia de Dios es especialmente rica en el Cristo que es preeminente y todo-inclusivo, la imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación y el Primogénito de entre los muertos. Las riquezas de este Cristo, quien es la expresión plena del Dios Triuno, deben ser dispensadas o impartidas a los miembros de la familia de Dios. Este servicio, el cual es llamado la mayordomía de Dios en 1:25, fue la obra del apóstol Pablo. Hoy en día, ésta también debe ser nuestra obra.