Domingo, 04 Febrero 2024 05:30

PLANTAR Y REGAR (2)

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Versículos de la Biblia

1 Corintios 3:6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.

Efesios 3:16 De quien todo el Cuerpo, bien unido y entrelazado por todas las coyunturas del rico suministro y por la función de cada miembro en su medida, causa el crecimiento del Cuerpo para la edificación de sí mismo en amor.


Palabras del ministerio
(Parte 2 de 2)

Cuán fácil nos es, debido a nuestro pasado religioso, aplicar lo que dice Pablo sólo a personas como Pablo y Apolos. Tal vez pensemos que sólo algunos pueden plantar y regar, pero que nosotros no somos aptos para hacerlo. Otros se enfocan en su propia necesidad de ser regados y no en lo importante que es que ellos rieguen a los demás. Vuelvo a repetir, este concepto debe ser erradicado de nosotros. Todos podemos regar a otros. Les aliento a que oren así: Señor, ten misericordia de mí y concédeme Tu gracia para vivirte y así regar a otros. Cada vez que un santo venga a mí con un problema, recuérdame que debo tomar la responsabilidad de ayudarle y regarlo .

Tal vez algunos teman que al intentar plantar y regar cometerán errores o que obrarán indebidamente, pero tengan ánimo; el verdadero aprendizaje se adquiere con la práctica. Posiblemente cometerán errores, pero con el tiempo aprenderán de ellos y llegaran a ser diestros para plantar y regar. Es posible que en ciertos casos hasta lleguen a ser más útiles que los ancianos. En lugar de esperar que los ancianos lo hagan todo, tomen la responsabilidad y cuiden a los demás regándolos.

Pablo dice que él plantó y Apolos regó. No piensen que esto significa que Pablo es útil únicamente para plantar y Apolos para regar. Las personas que cultivan la labranza no sólo plantan o riegan, ellas hacen lo que sea necesario: plantan, riegan, abonan, y hasta cortan y podan las plantas. Si practicamos aprenderemos a hacer todo esto en la vida de iglesia. No es verdad que usted únicamente debe plantar o regar y no participar en los otros aspectos. Al contrario, todos tenemos que aprender a hacer lo que sea necesario para producir el aumento de Cristo en la labranza de Dios.

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