All for Joomla All for Webmasters

02 Septiembre

La crisis de vías es de norte a sur

Escrito por  GABRIEL CALDERÓN MOLINA

Con  motivo de mi  columna de hace ocho días “¿Qué pasa con el Circuito Turístico?”, algunos de mis lectores en Neiva  me llamaron la atención en el sentido de que todo el Huila, no solo el Sur,  está afrontando una crisis en  la construcción y  mantenimiento de la infraestructura vial, en algunos casos  por negligencia de Invías y otras del Departamento. Para muchos,   esta es ciertamente una  realidad. No hay  semana en que los  medios  de comunicación no hagan alusión a diferentes  casos de esta problemática que,  junto  con los ejes de la  educación y la salud,  son estrategias claves en   el desarrollo regional y en el mejoramiento de  la calidad  de  vida de los huilenses.

En el norte del Huila la  reparación de la vía Neiva – Tello – Baraya ha sido en los  últimos 12  meses un verdadero  dolor  de cabeza para los pobladores y las respectivas autoridades municipales. Igualmente la vía Neiva – Palermo. En ambos  casos salta a la vista el incumplimiento de los  contratistas y la  negligencia de los respectivos interventores. En el Sur el abandono  de la vía Pitalito – San Agustín cuyo mal estado  es comentario diario de quienes  hacen uso  de esta  vía. En la punta  de estos  problemas está, por  supuesto, el incumplimiento de los contratistas de las obras de pavimentación de los  diferentes  tramos del Circuito Turístico que busca mejorar el acceso del turismo a las  riquezas  arqueológicas,   las bellezas naturales   y la economía  agrícola de los municipios   de Isnos y San Agustín, obra concebida e iniciada  hace casi  50 años  por el gobernador Héctor Polanía Sánchez y  que, según los contratos  firmados con la  Gobernación,  comprometen una suma  superior a los $50.000 millones. Salvo el contratista del tramo Guacacallo- La Laguna, Luis Alberto Gonzáles Chaux,    los demás han incumplido, como si se   hubieran puesto de acuerdo para hacerlo, según se  dice, con la  complicidad  de los  respectivos interventores. Lo preocupante es que hasta ahora  se desconoce qué  medidas ha  tomado el actual  gobierno  departamental y los órganos de control.

Finalmente, ¿qué pasa con la no iniciación de la   doble  calzada hacia el Sur?. ¿Será otra esperanza  aplazada por docenas de años, cuando ni siquiera las variantes de  Campoalegre,  Hobo, Gigante y Timaná se han iniciado?. La crisis de vías  es de  norte a sur.

  

Visto 302 veces
Valora este artículo
(0 votos)