All for Joomla All for Webmasters
25 Octubre

¿Más peajes en el Huila? (Primera parte)

Escrito por  MIGUEL RODRIGUEZ HORTUA

 

Un verdadero revuelo ha causado entre la comunidad huilense la noticia difundida por algunos medios de información, en especial el de las redes sociales en el que dan cuenta, que en el Huila se instalarían dos peajes más, para completar seis con los cuatro que ya existen.

Es que el pago de peajes es una carga que tenemos que asumir quienes obligadamente nos movemos por carreteras, en razón a nuestras labores cotidianas, expuestos a caer en manos de: bandas delincuenciales, a los trancones, a salir de un hueco y caer en otro y a posibles accidentes de tránsito, dado el pésimo estado en que se encuentra la red vial primaria, secundaria y terciaria. Y no es que duela tanto los ocho mil pesos o más, que se paga por peaje; es porque no se siente que este tipo de recursos que salen de nuestro bolsillo para mantener la red vial primaria en buen estado, no se ven reflejados en mantenimiento preventivo y correctivo, resultado de la concesión vial.

Creo que ninguna autoridad local tiene conocimiento de: ¿Cuánto es el recaudo mensual y anual producto del cobro de peajes? Tampoco deben saber: ¿cuantos contratos con sus valores y para qué? Son otorgados mensual y anualmente, para efecto de cumplir con su objetivo: mantener la red vial en óptimas condiciones. Y menos: ¿cuánta es la rentabilidad mensual y anual de estas empresas concesionarias? Que según los críticos, son sociedades con políticos, en algunos casos de la propia región.

Hace algún tiempo a uno de los peajes del Huila llego un hombre que por el tipo de vehículo en que se movilizaba y apariencia física, no dejaba duda alguna que se trataba de un ejecutivo del sector oficial o de la empresa privada. Lo cierto es que se negó a pagar el valor del peaje. Hecho que motivo a un agente de tránsito a requerirlo y sancionarlo con un parte por desacato vial. El hombre esperó a que el agente cumpliera con su supuesto deber, para luego sacar de una carpeta varios documentos que demostraban, que la concesión de ese peaje y otros en nuestro territorio, hacía dos semanas habían llegado a su fin y aún no se habían renovado.

En consecuencia: cobrar peaje en ese sitio era totalmente ilegal, al igual que la sanción impuesta por quien creía estar defendiendo el erario público. Mientras ello ocurría las taquilleras seguían cobrando… peajes.

Visto 120 veces
Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Su opinión
Escriba su comentario