All for Joomla All for Webmasters
29 Junio

Baby cultura para la paz ambiental (Primera entrega)

Escrito por  JORGE ELIECER BAUTISTA RODRIGUEZ, Escuela Superior de Administración Pública – ESAP Colombia

 

 Palabras Clave: niñez, cultura, paz, ambiente.

El entorno en que vivimos, y en el que se desarrolla una sociedad, es la preocupación de muchas personas en el mundo. Campañas, casi a diario, se promueven para motivarnos a cuidar el ambiente, pero esas campañas se tiñen, en muchos casos, de valores comerciales para promocionar productos de consumo masivo. Resultado, no se crea una cultura ambiental donde comprendamos que es responsabilidad de todos comprometernos de verdad en el objetivo de cuidar el planeta en todas sus dimensiones.

Mi propuesta es la “Baby paz ambiental” para crear cultura ambiental. Para ello debemos concientizar nuestra niñez a través de la pedagogía y didáctica desde el aula de clase. Transversalidad de las asignaturas con el tema ambiental y, en no más de cinco (5) años poder tener “Pequeños Ciudadanos del Ambiente”.

The environment in which we live and in which a society develops, it is the concern of many people in the world. Campaigns, almost daily, are promoted to motivate us to protect the environment, but these campaigns are stained in many cases, commercial values to promote consumer products. Result, an environmental culture where we understand that is the responsibility of all to commit truth in order to protect the planet in all its dimensions is created.

My proposal is the "Baby environmental peace" to create environmental awareness. To do this we must sensitize our children through pedagogy and didactics from the classroom. Transversal subjects with environmental issues and in no more than five (5) years to have "Small Citizens Environment".

Keywords: childhood, culture, peace, environment.

Ponencia inédita

 

Baby cultura para la paz ambiental

“Las necesidades de la sociedad, el Estado las resuelve a través de políticas públicas y/o políticas de Estado – Jorge Eliecer Bautista Rodríguez”

Quiero dejar en claro que no estoy aquí para hablar mal de las empresas multinacionales o transnacionales, con nombres reconocidos por la globalización y las redes de comunicación. Mal haría de intentar demeritar a empresarios que generan empleo y, por qué no decirlo, bienestar con los productos que a diario ofrecen en los hipermercados del mundo.

Hago la claridad para obviar el dilema de quien financia mi propuesta.

La financia la Escuela Superior de Administración Publica – ESAP a la cual presto mis servicios como docente hace ya diez y seis años, y mi razón de ser, y mi convicción de traer un mensaje sincero, tal vez sentimental, nacido de mi corazón, pero aun así, muy de la razón de crear cultura ambiental real y dejar, de verdad, verdad, un planeta más vivible, menos sucio, más sano, menos deteriorado, más digno para las generaciones futuras, siendo esas generaciones futuras la base para construirlo.

Los profesores, en el mundo, tenemos el compromiso moral de traspasar la limitación imaginaria de la norma y preocuparnos por documentar, gestionar, tramitar, realizar y “educar bajo la norma de la conciencia ambiental, norma que nos permita estructurar los ciudadanos ambientalistas por cultura del futuro. Que esos Baby, que serán los ciudadanos del devenir histórico del mundo, sean educados y formados en la cultura del cuido ambiental del hogar, del terruño y del Estado que se proyecta en los siguientes siglos.

“Yo soy profesor de estadística” – me dijo un colega profesor – “luego mi área de conocimiento no es el ambiente”. Lo miré con la desilusión que nos llega a los idealistas cuando nos hacen aseveraciones realistas. Pero de inmediato vino mi pregunta: ¿Usted toma agua? De ahí en adelante comprendió que es un compromiso de todos y más de los padres de familia y de los profesores. Al futuro del mundo no le interesa que usted sea abogado, medico, ingeniero, administrador, fisioterapeuta, licenciado, y las mil trecientas profesiones y oficios que tiene la humanidad; al mundo del futuro le interesa como aplica su conocimiento en crear cultura ambiental.

No podemos sentarnos en la silla de la paciencia a esperar que los gobiernos sean los que indiquen que hacer. No podemos esperar sobre las nubes del Olimpo que los dioses nos inspiren. Somos nosotros, los profesores del mundo, quienes debemos asumir sobre nuestras espaldas, igual que Atlas, la responsabilidad de crear la Baby cultura para la Paz Ambiental.

En los últimos 50 años hemos sido los participantes inconscientes de un vasto, descontrolado y generalizado experimento químico que afecta a los océanos, la atmósfera, el suelo, las plantas, los animales y los seres humanos. La revolución de los productos químicos por cierto ha contribuido considerablemente al bienestar humano. Los productos químicos han mejorado la producción agrícola, al matar las plagas de los cultivos y han permitido obtener una lista interminable de productos útiles. Pero una vez liberados en el mundo, algunos productos químicos causan reacciones tóxicas, persisten en el medio ambiente durante años, viajan miles de kilómetros desde el lugar en que se utilizaron y amenazan la salud a largo plazo, y tienen consecuencias ecológicas que nunca se previeron o desearon. (PNUMA. (2005). ELIMINANDO LOS COP DEL MUNDO: guía del convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes).

Muchos de nosotros entendemos y otro tanto comprendemos la problemática ambiental. Tanto más cuando indicadores nos señalan que hay productos que son como de la familia, pero incluso en las mejores familias hay cosas que pueden (y deben) mejorarse. Artículos tan habituales como el café o el jabón pueden resultar contaminantes o perjudiciales para nuestro entorno.

Esta es una lista de siete productos cotidianos que dañan el medioambiente. Café: El café es el segundo producto más comercializado del mundo, detrás del petróleo crudo, pero solo un pequeño porcentaje llega a la taza (ni siquiera llega al 0,5%). En el camino, se generan ingentes cantidades de residuos que, en ocasiones, adquieren formas difíciles de reciclar como ocurre con algunas de las cápsulas que se han popularizado en los últimos años. Al parecer, el consumo de este sistema cafetero en 2014 da para rodear La Tierra hasta diez veces. Por eso iniciativas como ésta, Kill de The K-Cup (Mata a la cápsula) nos invita a reflexionar sobre el tema y a buscar aquellas que sean reciclables. Jabón: Múltiples productos de higiene, y especialmente los jabones antibacterianos, incluyen triclosan, un compuesto químico que puede acabar en el agua y que, según algunos estudios, tiene impactos negativos en la salud de los peces y también en la nuestra. Té: La mayor parte del té que bebemos viene en bolsitas. Solo en Reino Unido se calcula que se consumen 55.000 millones al año, lo que se traduce en más de 350.000 toneladas de residuos que acaban cada año en los vertederos.

Muchas de estas bolsitas están hechas de papel y, por tanto, son biodegradables pero en ocasiones se incluyen plásticos para hacerlas más resistentes al calor o más presentables, lo cual les convierte en un residuo potencialmente dañino. Agua embotellada: Para fabricar una botella de agua se necesita agua corriente. En concreto, una cantidad que llenaría tres botellas exactamente iguales que la que se está creando. También se requiere petróleo. Mucho: en torno a 17 millones de barriles se emplean anualmente para este fin. El material habitual de las botellas de agua es el plástico PET, que puede reciclarse hasta para crear ropa, pero lamentablemente muchas de estas botellas acaban en los vertederos por mala gestión de los residuos o, simplemente, porque no nos apetecía pasarnos por el contenedor de envases. Cuchillas desechables: Solo en Estados Unidos, se desechan 2.000 millones de cuchillas de afeitado a pesar de que las hojas de acero se pueden reciclar. Con todo, su coste ambiental viene incorporado de origen, ya que es preciso metal y agua en su fabricación. Vasos de papel: Cada mañana y gracias a las carreras con café en la mano, tiramos a la basura millones de vasos de papel cuya fabricación consume bosques y agua. Además, muchos de ellos incluyen polietileno, que no es biodegradable, para aguantar mejor el calor. Palillos de madera: Solo en China, cada año se producen 80.000 millones de palillos chinos desechables según la agencia oficial Xinhua. Para fabricarlos, se estima que son necesarios veinte (20) millones de árboles al año, una demanda que ha encendido las alarmas ante el riesgo de deforestación en el país. (www.labuenavida.cc artículo de Miguel López recuperado 16-03-2015).

Pero nuestra propuesta, reitero, no apunta a cuestionar a las industrias que producen, ni a los comerciantes que lo ofertan, ni a las personas que lo demandan. Esas industrias y esos comerciantes son regulados por los gobiernos nacionales y supranacionales en sus tratados y acuerdos de cooperación e integración. Ellos, los gobiernos, como reguladores tienen la responsabilidad social de implementar los controles respectivos para garantizar ambientes sanos a sus conciudadanos.

Entonces es mejor pensar en la educación. Fortalecernos desde las primeras clases para fomentar el cuidado del ambiente. Transversalizar las áreas de conocimiento para inculcar el mejor uso del entorno que tenemos. No me refiero a cambiar Sistemas Educativos, ni currículos; es transformar el discurso de la asignatura con el plush de lo ambiental. La educación, como base del desarrollo ha pretendido formar y crear conciencia del entorno para que haya responsabilidad en el uso y, lo esencial, en el mantenimiento del mismo.

Visto 445 veces
Valora este artículo
(2 votos)

4 comentarios

  • Enlace al Comentario ovidio alvarez
    ovidio alvarez
    Martes, 10 Julio 2018 02:47

    profe, muy acertado su articulo, tanto en tiempo como en espacio, pues estamos a tiempo para hacer correcciones en nuestra conducta , en la forma como agradecemos al planeta todas las bondades con que nos provee constantemente, para poder recuperar en algo el deterioro causado,pero adaptando al sistema ya establecido (consumismo) parámetros de producción que sean menos lesivos,esta conciencia al ser adquirida desde muy temprana edad ,crea una norma de vida mas proteccionista. gracias profe y felicitaciones

  • Enlace al Comentario YAIRSIÑO ATUESTA
    YAIRSIÑO ATUESTA
    Sábado, 30 Junio 2018 23:21

    Excelente mensaje, de hecho en otros paises se ha tenido en cuenta que es importante la educacion y conciencia ambiental a temprana edad. Bien por usted que tome la iniciativa de un tema tan importante como este en nuestra region.

  • Enlace al Comentario Wladimir castro
    Wladimir castro
    Sábado, 30 Junio 2018 12:54

    Es cierto que desde la primera infancia se debe empezar a educar y a inculcar el amor por el planeta, asi y solo asi se estara creando nua concuencia ambiental psra el futuro

  • Enlace al Comentario Cesar Obando
    Cesar Obando
    Sábado, 30 Junio 2018 05:27

    Excelente profesor Bautista, realmente la tarea inicia desde casa, en la educación impartida a nuestros hijos, el sentido de pertenencia por preservar el medio ambiente y reforzandolo desde la academia tendremos un futuro mejor en nuestro planeta.

Deja un comentario

Su opinión
Escriba su comentario