All for Joomla All for Webmasters
17 Enero

Los puentes rotos

Escrito por  DIÓGENES DÍAZ CARABALÍ

 

A este gobierno todo se le cae. Vivimos en uno de los gobiernos más antipopulares. Se le caen los puentes, el proceso de paz; se le cae la capacidad de convocatoria en el congreso, su imagen internacional; se le cae su capacidad de mantener el objetivo de la venida del papa cual era bendecir el acuerdo de paz con las FARC. Es un desprestigio ganado porque jamás ha tenido un Norte, a veces parece de izquierda, otras de derecha; la tercera vía, un término inventado por el presidente, carece de toda credibilidad, nunca ha podido comunicarse con los ciudadanos con claridad y aparece fomentando la corrupción.

Aunque los descalabros no son propios de este gobierno únicamente: El señor Álvaro Uribe inauguró obras que aún faltaba terminarlas; el Túnel de la Línea es un buen ejemplo, y otras tantas a lo largo y ancho del país, que aparecen como elefantes blancos. Y veremos otras tantas, en la carrera, con el sol a la espalda, de un gobierno que se acaba, afanado como todos sus predecesores por demostrar que ha hecho cosas sin importar que al otro día se derrumben o haya que demolerlas.

Son muchos los casos: El reciente puente de la vía Bogotá Villavicencio, que deja diez muertos, inaugurado por el Vice-presidente Germán Vargas, Puente Chirajara, es uno más. Antes tuvieron que desmontar el puente de El Mármol, también inaugurado por Vargas Lleras, en la vía La Plata-Inzá-Popayán: como consecuencia, deslizamiento de lodo y piedra en el paso habilitado por INVÍAS, causó varias víctimas, vehículos sepultados, y a nadie hasta ahora se ha responsabilizado por estos hechos.

Ante la realidad de la calidad de las obras en Colombia nadie asume la responsabilidad: ni las compañías de ingenieros, ni los ingenieros mismos, ni las empresas que realizan estudios, ni las compañías que realizan estudios de suelos en laboratorio, ni los contratistas, ni los interventores, menos las entidades gubernamentales contratantes, y la mala calidad sigue campeando como parte de una globalidad corrupta que nada la despeluca, y las entidades de control y de sanción penal apenas persiguen a uno que otro chivo expiatorio, pero la platica de nuestros impuestos sigue por los cauces de la fugas inatajable, como un canal de escape sin fondo, como el barril de la leyenda de Isis, que nadie llena.

Agreguemos por ahora los edificios que se derrumban, que caen sobre las cabezas impávidas de quienes invierten sus ahorros de toda la vida en adquirir vivienda. La pésima calidad de las “casas gratis”. Las mediocres construcciones de las urbanizaciones que financian los bancos, a las que, adquiridas por los dueños, hay que reforzar con cimientos, vigas y columnas, en una acción de salvar la inversión, porque a la hora de reclamar, o de acudir a la autoridad para que obligar al constructor que responda por las deficiencias, nadie responde ni tampoco hay autoridad que proteja al consumidor.

Como los medios en Colombia centraron la atención en un terrorista dado de baja en Venezuela, con que ocultaron la catástrofe de Chirijara, seguiremos igual, hablando de lo mismo, y los corruptos robándose nuestros impuestos porque eso ya no es noticia. 

Visto 85 veces
Valora este artículo
(1 Voto)

Deja un comentario

Su opinión
Escriba su comentario