Miércoles, 20 Marzo 2019 00:00 Escrito por
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El año pasado se presentó una polémica frente a las decisiones para otorgar el premio de la Bienal de Novela “José Eustasio Rivera” que organiza la Fundación Tierra de Promisión, y cuyos recursos son aportados por la alcaldía de Neiva. Aunque tales afirmaciones fueron desmentidas, quedó en el ambiente un hálito dudoso sobre la pulcritud del proceso, en un evento que rinde homenaje al escritor huilense, como si las explicaciones no hubieran sido suficientes.

Me gustaría decir que lo que allí ocurre se ajusta a lo contemplado en la convocatoria, como Ley del concurso, pero me encuentro que en la novela ganadora del versión XVI, otorgado el año pasado, no se tuvieron en cuenta todos los requisitos publicados. Leí la novela con sumo cuidado. Su autor es el reconocido escritor Jorge Eliecer Pardo. Debo decir que es una genial novela, de vanguardia, con un manejo maestro del lenguaje, una arquitectura novedosa, un hilo conductor que seduce.

Como la novela es un tanto extensa, (libro de 366 páginas, en tamaño 23.9X16.9 cm., tipo de letra sin identificar, tamaño 9) me fui a repasar los requisitos establecidos en la convocatoria. En el numeral 1, se lee: “Pueden participar escritores de cualquier país, edad y sexo, con un solo trabajo inédito escrito en lengua castellana. Los trabajos deben presentarse  en CD,  con una extensión mínima de 120 y máxima de 350 páginas numeradas en la parte superior derecha, en  archivo en formato Word, escrita en fuente Times New Roman, cuerpo 12,  doble interlineado (El subrayado es mío) y enviado por correo electrónico  a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. (Tomado de Escritores.ORG. Concursos literarios). Vaciada la novela ganadora a lo exigido en la convocatoria vendría siendo superior a las 500 páginas, por lo que debió ser eliminada del concurso sin que pasara al jurado, o el jurado no considerarla por salirse del marco de la convocatoria. Es la medida normal que toma cualquier concurso, porque las bases son ley y se deben cumplir en cada uno de los apartes.

Lo anterior ha sido comunicado vía Mail a los organizadores del concurso. Ahora, ¿cómo sustenta el pago del premio la entidad encargada de aportar los recursos? Debe establecer si se cumplieron cada uno de los requisitos establecidos en las Bases. Fiarse del acta del jurado sería una ingenuidad. Dos posibles infracciones se habrían cometido: Violar las normas del concurso establecidas en la convocatoria; y pagar el premio sin correlacionar el cumplimiento de dichas bases. Los funcionarios que ordenan el pago del premio en estas condiciones estarían inmersos en un posible peculado, porque se ha pagado un premio a quien no cumplía los requisitos establecidos en el documento que convoca.

Bueno sería que se aclarara esta situación. Que se tenga la certeza de que la obra ganadora cumplió con cada uno de los requisitos establecidos en las Bases de la Convocatoria. Y, sino, que se proceda a corregir el error que puede ser humano, pero que afecta a los concursantes que tienen en cuenta cada uno de los requisitos, y clara quede la honestidad del concurso.

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