Miércoles, 13 Enero 2021 11:10 Escrito por GABRIEL CALDERON MOLINA
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Relatos de Calderón: La muerte de Gaitán el 9 de abril de 1948

 

El 9 de abril de 1948, siendo un niño de siete años, ya asistía a la escuela rural de mi vereda, Matanzas, San Agustín. Era la única escuela en todo el entorno de la zona que abarcaba veredas de San Agustín y Pitalito.

La maestra se llamaba Beatriz Unda, hermana de Eduardo Unda Losada, quien era director del Parque Arqueológico de San Agustín. Una semana asistían las niñas y otra los niños. El 9 de abril, un viernes, a las 2.00 pm con otros niños nos acercábamos a la escuela, que quedaba en el cruce vial hacia Los Cauchos, después de ir al almuerzo en la casa.

Cuando pasábamos por el frente de la casa de don Atanasio Muñoz, algunos de cuyos descendientes viven en Neiva, se escuchaban gritos y lamentos hasta tal punto que nos detuvimos para saber qué estaba pasando. De pronto salió alguien de esa casa y nos dijo que entráramos para que escucháramos lo que decía el radio de pilas, único aparato que existía en toda la región. Entramos a la casa. Don Atanasio y su esposa estaban conmovidos y llorando. !Se prendió la guerra¡ decían. !Mataron a Gaitán, mataron a Gaitán¡ Recuerdo que por el radio alguien gritaba !guerra, guerra contra los godos por haber asesinado Gaitán¡.

Inmediatamente yo comprendí lo que había pasado y emprendí mi veloz carrera para donde mis abuelos y mis padres que eran gaitanistas. Recuerdo que entré gritando a mi casa, diciendo !papá, papá, mataron a Gaitán, mataron a Gaitán. Mi padre estaba afeitándose porque al otro día con mi mamá viajarían a caballo para Pitalito. En principio mi papá no me creyó. Pero cuando le dije que lo estaba diciendo el radio de don Atanasio, decidió montarse en su caballo y partir conmigo en el anca para ir hasta donde ese vecino. Allá escuchó todo lo que decía la radio nacional que había sido tomada por los rebeldes en Bogotá.

Nos regresamos en seguida, mi papá muy amargado entró a la casa de mi abuelo Aniceto Calderón. Como la noticia la expandieron los demás niños que iban conmigo para la escuela, en media hora la casa de mi abuelo se llenó de liberales gaitanistas y comenzaron las especulaciones: "fueron los godos para evitar que llegara a la presidente en 1950" decían todos.

El viaje de mi papá a Pitalito al día siguiente fue suspendido. Si mataron a Gaitán por ser liberal a uno también lo pueden matar por lo mismo, decía.

Los siguientes días fueron de mucha amargura para toda la familia y los vecinos liberales de todos los lados. Días después alguien se apareció en la casa con un ejemplar de El Espectador en donde se contaba todo lo sucedido el 9 de abril.

A mi edad, sentí hondamente el dolor causado a mi familia y al liberalismo. Ese día quedó marcado para siempre en mi memoria.

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1 comentario

  • Enlace al Comentario Amanda Tovar Anacona Viernes, 15 Enero 2021 15:12 publicado por Amanda Tovar Anacona

    * Cuanto me emociona leer y recordar acontecimientos que han marcado la historia de hechos trascendentales.

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