Lunes, 08 Octubre 2018 00:00
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Llama poderosamente la atención el término “Contrabando de Extracción” que usamos sin que sea un término económico. Sin embargo en la prensa hablada, escrita y televisiva a diario lo mencionan y le dan connotaciones económicas; “el termino fue un invento de Jaime Lusinchi” (Rondón, P. conferencia en la ULA Sn Cristóbal, ante los maestrantes de la V cohorte de Fronteras e Integración19/06/2015).

Una frase que nos debe colocar a pensar es la pronunciada por el Dr. Pavel Rondón cuando dice: “cuando se descubre a América, se completó el mundo”, porque el análisis nos lleva a pensar que Europa, y el resto del mundo conocido estaban incompletos hasta tanto no se descubre nuestro continente americano. Y acto seguido se convirtió en el complemento histórico, comercial y de oportunidad de una nueva forma de vivir para el resto del mundo. Además, es bueno recalcar lo que muchos deberíamos asegurar: “soy un hombre de América, por eso no soy ni un colombiano, ni un venezolano más”. Visionando, así, que todos debemos luchar por la integración de nuestros pueblos, sin estigmatizarnos por el lugar donde nacimos.

 De la interesante charla del Dr. Feijoo Colomine hay un elemento vital para entender el por qué el presidente Hugo Rafael Chávez Frías (q.e.p.d) se convierte en un icono de toda la América traspasando fronteras, porque hay una América en los ejes fronterizos pobre, olvidada, desnutrida, analfabeta, sin vivienda, sin educación, y sin opciones de mejorar su calidad de vida. Lamentablemente su ideología fue aprovechada y mal interpretada.

Los problemas fronterizos, que confronta a Venezuela con Colombia, son cada día más graves y requieren objetivos, políticas coherentes, y además, tenacidad y perseverancia, para poder alcanzar la solución de los mismos. Estos problemas son de tal dimensión que no se pueden resolver en la administración de un solo período constitucional; los mismos son producto de factores políticos, sociales y económicos acumulados por mucho tiempo y que afectan a los pobladores de ambos países; que han ocasionado la instauración de la guerrilla, el narcotráfico, los inmigrantes ilegales, el contrabando, el secuestro y el desplazamiento humano, entre otros, siendo Cúcuta la ciudad con mayor impacto negativo. Cabe destacar que cada día se hacen más insolubles en la medida en que se postergan las soluciones planteadas. Los problemas fronterizos entre Venezuela y Colombia constituyen hoy día una de las dificultades más graves que preocupan a estos países y los demás países vecinos, por cuanto incluyen inconvenientes de orden físico, económico y humano.

Este es un tema interesante, y complicado, en la cual intervienen numerosos factores. Sólo plantearemos los elementos más relevantes y característicos de esta singular relación de dos países hermanos envueltos en una situación generada por lo que se ha llamado una frontera conflictiva que requiere no solamente un estudio cuidadoso, sino soluciones que satisfagan las pretensiones de los involucrados en el problema e inicien un camino de entendimiento profundo y provechoso, teniendo como base la armonía, y el diálogo, y el entendimiento como norma. Sin odios por “el otro”, que al fin de cuentas somos nosotros mismos mirados desde “el otro lado” del puente. (Kaldone, 2010).

Ese sería el mejor sentido pero Venezuela vive de manera continua en graves problemas entre los cuales inciden diferentes factores y aspectos tales como: inmigrantes ilegales, el contrabando, la guerrilla, el narcotráfico, el secuestro y el desplazamiento humano, los cuales desafían permanentemente el entendimiento civilizado y la convivencia pacífica en la zona fronteriza de dos países vecinos, y violentan el desarrollo y la vida cotidiana de los que aquí habitamos. Parados en las dos orillas del rio Táchira, unas veces llevamos hacia Venezuela lo que ellos demandan, pero muchas veces traemos lo que nosotros necesitamos. Es una “cooperación” sin acuerdos, y sin leyes, que benefician a todos por igual.

 Pero no pude uno más que sorprenderse al leer el documento que detalla las trece (13) fronteras más violentas del mundo. Ocupar el noveno puesto de tan desventajosa clasificación me motivó, aprovechando una de las líneas de investigación: “Políticas y Relaciones Internacionales”, para iniciar la excavación del tema. Seguramente, como el minero, conllevará, a partir de este momento, extensas horas de buscar en los socavones del conocimiento la realidad de nuestra zona común de frontera: Cúcuta (Colombia) y el Estado Táchira (Venezuela). Podemos denotar que centraremos nuestra mirada en las ciudades de Ureña, San Antonio, Rubio, Capacho y San Cristóbal en el Estado Táchira, Venezuela, y el corregimiento de La Parada (municipio de Villa del Rosario) y Cúcuta, capital del departamento Norte de Santander en Colombia. 

Continuará

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