Miércoles, 11 Noviembre 2020 23:08 Escrito por LIBARDO GOMEZ SANCHE
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Nace una Nueva Esperanza

El país recibió la noticia del nacimiento de una nueva organización política: DIGNIDAD. Su origen procede de varias tendencias que estaban agrupadas en el Polo Democrático y que acordaron su escisión en Asamblea Extraordinaria por absoluta mayoría, coincidiendo con otros sectores sociales y políticos de diferente extracción. Como era de esperarse hubo reacciones encontradas; sin embargo, resulta sintomático la similitud de los extremos: quienes mantienen su fidelidad al gobierno y los que fungen como los más anti uribistas, coinciden en desestimar el impacto que este nuevo agrupamiento pueda tener en el debate nacional.

A su pesar, comienzan a registrarse pronunciamientos de ciudadanos y organizaciones habitualmente marginados de la lucha política, que encuentran un refresco en los propósitos y la manera de actuar de quienes encarnan este proyecto. Tal y como lo anuncian sus voceros, la recuperación de la soberanía nacional es requisito sin el cual es imposible imaginar un plan de reconstrucción de nuestra destrozada sociedad; pretender que extranjeros resuelvan nuestros problemas es una trágica equivocación. El desarrollo de la producción industrial y agropecuaria requieren de la protección selectiva de nuestro mercado y el empeño conjunto del empresariado y de los trabajadores, en una simbiosis virtuosa que nos libere de la pobreza creciente y la desigualdad manifiesta.

Una Nación, como la nuestra,  que persiga agotar sus recursos naturales y producir exclusivamente materias primas está condenado al fracaso, finalmente terminarán agotándose, por el contrario, quien le apueste al conocimiento tiene el futuro asegurado pues éste no tiene límites y a medida que se accede a él se amplían sus opciones, crece sin cesar, esto explica los notables avances de las comunicaciones, la bioquímica, la robótica y todas las actividades relacionadas con los avances de la ciencia moderna. Renunciar al conocimiento es el mayor crimen que ha cometido la dirigencia política de nuestro país, nos pone a merced de los intereses de sus propietarios en el resto del globo terráqueo y profundiza las desigualdades, la segregación por condición socioeconómica y en ese camino discrimina por sexo, raza, género, o creencias.

Vivir al debe, tal y como estamos, solo permite pronosticar mayores desgracias, pues llegará el momento en que las obligaciones serán impagables, mientras que eso ocurre el recurso de quienes gobiernan será exprimir hasta el cansancio a los más débiles, por esto aplican la política tributaria de impuestos regresivos como el IVA y cobro de renta a las clases medias; la sistemática reducción de las transferencias a las regiones para atender salud, educación y saneamiento básico; las tarifas confiscatorias de servicios públicos y el régimen de bajos salarios a los que logran un trabajo formal; los demás estamos condenados al rebusque cada vez más escaso.

DIGNIDAD nos ofrece una oportunidad, modela una propuesta orientada al crecimiento económico ligada a la equidad y al conocimiento; el aprovechamiento de nuestra biodiversidad alineada con la solución de las necesidades de nuestra gente y no con los  intereses del gran capital; pretende una relación respetuosa y soberana de la nación con el resto del mundo; comprende la complementariedad del trabajo bien remunerado y el bienestar de las personas; el conveniente equilibrio de las ramas del poder; la necesidad de aclimatar los espíritus, blindar la paz  y mantener el monopolio de la fuerza en manos de un Estado que proteja sin distingos, en ese sentido rechaza la violencia como método de solución de las distintas contradicciones; entiende la naturaleza del consumo de estupefacientes y su tratamiento como un asunto de salubridad pública.

La falta de oportunidades y la violencia han desplazado interna y hacia al exterior a millones de colombianos, pero el desarraigo, la migración nunca será una solución colectiva, ni permanente, por tal razón se propone facilitar el retorno de quienes han tenido que partir para recuperar su valiosa contribución al desarrollo nacional.

DIGNIDAD invita a las gentes humildes y a las clases medias a recordar que a pesar de las diferencias tenemos razones comunes para arreglar este país: ocupamos el mismo territorio, compartimos mitos y aprecio por nuestras manifestaciones culturales, ondeamos una única bandera y entonamos idéntico himno, coincidimos en los gustos gastronómicos que aún derivan de la golpeada producción agraria nacional, gozamos y sufrimos los triunfos y derrotas de nuestros deportistas, nos sentimos orgullosamente colombianos y fundamentalmente la vida de nuestras familias dependen del éxito o fracaso como nación.

DIGNIDAD es garantizar la soberanía y la independencia.

DIGNIDAD es trabajo estable y justamente remunerado.

DIGNIDAD es educación científica de alto nivel, gratuita y universal.

DIGNIDAD es un sistema de salud que priorice la prevención y promoción y no el lucro.

DIGNIDAD es justicia pronta y eficaz para todos.

DIGNIDAD es servicios públicos domiciliarios con cobertura y calidad.

DIGNIDAD es desarrollar las potencialidades del territorio y nuestra gente, cuidando el medio ambiente, para procurar el bienestar de los colombianos.

Tenemos la oportunidad de juntar voluntades y adelantar una gran unidad para impedir que los apátridas continúen vulnerando nuestra dignidad.

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