Lunes, 12 Octubre 2020 12:15 Escrito por
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La pandemia nos puso casi invisibles

La pandemia por coronavirus ha hecho que se cambien las costumbres, aterrados por el temor de adquirir el contagio. Esto nos lleva a perder el contacto directo con los amigos, especialmente en los tertuliaderos, como solía acontecer.

Pasado medio año de cambio de la cultura que traíamos por una nueva, que primero nos condujo al confinamiento total, acosados por el susto, temor, miedo y respeto, o como se le quiera llamar y luego por el paso a paso de ir poniendo en práctica el nuevo modelo, nos convertimos en personas alejadas, poco sociables, que agregado el golpe económico en la proporción de las circunstancias, nos mantiene casi invisibles de todo.

Me estoy refiriendo a los que tenemos susto, temor, miedo y respeto por el coronavirus. Otros no piensan, ni actúan así. Tal vez no les ha pasado nada, ni les pasará a unos pocos, pero las estadísticas dan cifras aterradoras de personas infectadas. En este caso, sigo teniendo miedo y respeto, por mí y por quienes me rodean.

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Pero volviendo a la costumbre se sentarnos en la cafetería, tomarnos un café, echar carreta, hablar de las cosas buenas de la vida y de enterarnos de situaciones y acontecimientos cercamos a nuestros contertulios, estaba en el orden del día de esas tardes amenas y bien disfrutadas, antes de regresar a casa luego de la jornada laboral.

Por ahora y mientras dure la pandemia, mientras llega la vacuna y a todos nos inmunizan, debemos seguir alejaditos, manteniendo la distancia social – 2 metros – entre personas, usar adecuadamente el tapabocas, cubrebocas o mascarilla, como le llamen y le resulte más cómodo. No olvidar el lavado de manos, los desinfectantes y las buenas prácticas higiénicas.

Es deber de todos, así no tengan miedo.

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