Jueves, 30 Julio 2020 11:38 Escrito por RODRIGO VILLALBA MOSQUERA - Senador de la República
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La guerra fría por la vacuna del covid-19

Llega la pandemia del covid-19, coge al planeta tierra y sus habitantes fuera de lugar, sin saber mucho del virus, su letalidad y la facilidad en su propagación. Creímos después que esto era una crisis sanitaria de unos pocos meses, que se podía atajar con una cuarentena y un riguroso procedimiento de bioseguridad como lo hizo Wuhan, ciudad China donde apareció, pero qué va, llega a Europa con los estragos que observó el mundo atónito, luego a EEUU y a Latinoamérica, donde hoy por hoy su curva empinada de crecimiento no para, y lo peor, nadie sabe por cuánto tiempo y las consecuencias impredecibles en vidas y en la economía.

Estamos todos de acuerdo en que la vacuna es lo único que nos daría tranquilidad y serviría para superar la pandemia. Pero ahí fue Troya. Científicos y autoridades sanitarias del mundo expresan que para desarrollar una vacuna se necesitan entre 5 y 10 años. Esta habilitación es rigurosa, y requiere 4 fases: 1- La pre-clínica, donde se prueba en animales. 2- Se prueba en un número inferior a 100 humanos para evaluar efectos biológicos. 3- Se prueba entre 200 y 500 personas. 4- Se realiza en cientos de miles de participantes,  y con pruebas aleatorias para determinar su eficacia.

* Neiva, campeón nacional del desempleo

 

Pero al lado de las malas noticias que a diario se registran sobre la pandemia, en la última semana vemos prendido un bombillito, que queremos se convierta en una gran estrella, y es la noticia optimista que alrededor de la guerra fría y la disputa de las grandes potencias por el invento de la vacuna y el poder de su distribución para privilegiar a los suyos y sus aliados en el acceso al medicamento preventivo, aparece la posibilidad de que ese gran logro científico pueda darse en el presente año y se comercialice comenzando 2021. Esto sería una bendición.

En esta guerra fría y cuyos principales rivales son China y EEUU, donde hay un conflicto global para determinar quién tendrá ventaja en esta revolución científica, no solo para salvar vidas, sino también es un asunto de poder, dinero y prestigio. Pero también hay política electoral de por medio. Acordémonos que en EEUU están en elecciones y Trump no encuentra ningún otro instrumento para poder remontar la ventaja que le lleva su competidor, sino poniendo el acelerador al piso por la vacuna este año. China quiere congraciarse con los países Latinoamericanos anunciando 1.000 millones de dólares para tener acceso a la vacuna.

Como dijo Deng Xiaoping “no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones”, no importa quien sea, o quien se beneficie políticamente, sino que la vacuna aparezca este año y que todos podamos acceder a ella.

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