Lunes, 20 Julio 2020 20:40 Escrito por FAIVER HOYOS HERNÁNDEZ - Presidente ACORD Colombia
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Llora el fútbol

No había conocido un personaje público que aguantara tantas críticas, como sucede con el actual Presidente de Dimayor, Jorge Enrique Vélez. El mal momento del fútbol se le debe en gran parte a quien actualmente regenta la organización que congrega los clubes profesionales.

Una pésima administración en donde sus patrones, que son los Presidentes de los equipos, le lanzan dardos a diario. Titulares de prensa cargados de veneno, refiriéndose a su pobre tarea dirigencia. Pasar inadvertido, porque los amantes al balompié le recordarán por la crisis suscitada en medio del coronavirus.

Y es que el pobre fútbol ha tenido momentos críticos. Nadie olvida los duros episodios del narco-fútbol en donde los carteles eran protagonistas de primer orden. La mafia infiltrada en el mundo de la pecosa cobró la vida del árbitro Álvaro Ortega. Las crueles Décadas del 80 y 90 estuvieron manchadas de sangre. No puedo dejar de mencionar el asesinato de Andrés Escobar.

Pasaron varios años y se creía que el rumbo cambiaría, hasta que estalló el FIFA Gate dejando de nuevo un alto directivo del fútbol detenido: Luis Bedoya. Esta película nos recuerda la captura en 1995 de Juan José Bellini, entonces Presidente de Fedefútbol por presuntos nexos con el cartel.

Definitivamente el fútbol está empañado desde hace mucho rato. Lo peor, es que han sido los mismos que actualmente ocupan las más altas posiciones, quienes heredaron el mal y poco hicieron por enmendar errores y antes por el contrario profundizaron la crisis de la pelota.

Escándalos por reventa de boletería que les conllevó recientemente a sanciones por parte de la Súper Intendencia de Industria y Comercio, sumado a la división profunda existente entre los famosos dirigentes. No cabe duda que la dupla Jesurúm-González está llevando al abismo al fútbol y entre los cachos arrasa a Vélez por su poca gestión y salidas en falso al frente de Dimayor.

Suenan vientos de cambio. Todos claman que el Ministerio del Deporte aplique todo el peso a nivel disciplinario y vengan rotaciones con nuevos dignatarios en Difútbol y Fedefútbol. De la misma manera en Dimayor se prevé relevo. No ha sido fácil porque Jorge Enrique Vélez se ha atornillado con divertidas jugaditas que aún le permiten mantener el control de la mayoría, un poco más reducida.

Pasan los días y el periodismo deportivo independiente reclama justicia. No está bien, ni es decoroso que el pobre fútbol llore por la inoperancia de su dirigencia. El ataque mordaz a la libertad de expresión, al derecho a la información y al derecho al trabajo como elemento fundamental de supervivencia no se compadece.

Por encima de aspectos económicos prima la responsabilidad social y la sana legitimidad que tiene el periodista, amén del respeto a su tarea profesional y por consiguiente a la dignificación de la profesión.

Son estos mismos directivos quienes aplastan al periodismo y le censuran. Olvidan que fueron ellos, los periodistas, quienes en épocas lejanas del fútbol, cuando el marketing era apenas un experimento y un discurso en el que muy pocos creían, desde sus micrófonos promocionaban los clásicos y hasta el partido más pobre para que el hincha fuera al estadio.

ACORD COLOMBIA no para en la lucha y reclama derechos con honor y sin arrodillarse, ese no es nuestro estilo. Seguimos esperando respuesta al Derecho de Petición señor Vélez, ojalá antes que le saquen de su cargo.

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