Domingo, 12 Julio 2020 12:20 Escrito por RODRIGO VILLALBA MOSQUERA – Senador de la República
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La desobediencia civil de Petro      

 

Hemos dicho en esta columna, que en tiempos de dificultades, se impone con criterio patriótico la unidad al medio de las diferencias, y más entratándose de esta crisis sanitaria y económica generada por la pandemia del covid-19. Sin que esto implique que desaparezca el control político, el control social, o la oposición, que son consubstanciales a la democracia.

La unidad en lo fundamental como lo dijera Gómez Hurtado, parece que es un imposible en Colombia. Acá el rédito político por el poder está por encima de los intereses nacionales. De ahí que la estrategia política más rentable haya sido en los últimos tiempos, la de polarizar la sociedad entre los extremos del espectro político (izquierda-derecha), sin dejar espacio para el centro, el justo medio. Este fue el expediente que recorrió el Centro Democrático, y nos puso en la disyuntiva entre ellos y el “castro-chavismo”. Y les dio resultado, recuperando el poder con Iván Duque.

Seguimos en lo mismo, sin la certeza que le funcione porque muchos colombianos estaban cansados de esta polarización, creyendo inclusive que es la hora del centro, hablando de una coalición de centro-izquierda moderada. Y ahí tendría chico Fajardo. Pero qué va, siguen arreciando en la polarización utilizando medios, redes, bodeguitas para desprestigiar a los contradictores, quitarle legitimidad de interlocución. El uribismo ha sido muy eficaz en este tipo de estrategias. Ahora poniéndole valor agregado, están inventando la candidatura presidencial del exalcalde de Medellín Fico Gutiérrez, para desinflar la opción Fajardo.

Pero está resultando una estrategia más osada, la de Petro, quien agudizando contradicciones y desconociendo el Gobierno, por la supuesta participación de financiación espúrea en la pasada campaña, y previendo como todos prevemos que este cuatrienio va a terminar con una situación económica desastrosa, desde ya propone una desobediencia civil, peligrosa institucionalmente pero efectiva electoralmente, lo que lo llevaría al poder; por mérito, porque muchos pueden valorar su “valiente” posición, o por voto castigo contra el establecimiento.

Petro desconoce a Duque como Presidente porque según él, ganó comprando votos con dineros de los traquetos. La polarización que le sirvió al uribismo ahora sería su peor enemigo.

Julio Sánchez Cristo, en Twitter: “el llamado de Petro es muy cuestionable en este momento, invitar a la desobediencia civil, no pagar servicios, al paro, a no ir a los colegios, no creo sea de ayuda a la situación que atravesamos. Otra cosa es pedirle a la justicia nos aclare la ñeñe política”. El Espectador en editorial de esta semana: “este llamado a la rebelión de Petro es una actitud peligrosa que promete ahondar la polarización y afectar la democracia colombiana”.

Pero en fin, aquí la polarización da resultados electorales. Como están las cosas la estrategia de Petro le puede funcionar.

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