Lunes, 15 Junio 2020 11:03 Escrito por
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La boca toma y la planta de tratamiento del acueducto de Pitalito

Generar el servicio de acueducto para el municipio de Pitalito de una manera óptima obedece a toda una serie de trabajos que deben realizar técnicos y operarios que permanentemente las 24 horas del día están al frente de sus roles en la planta de tratamiento.

Recibir el agua en la planta de tratamiento para procesarla en potable es el primer paso y de ahí en adelante los expertos (químico y bacterióloga) inician un trabajo de seguimiento a cada uno de los procesos que conllevan a convertirla en apta para el consumo humano y su posterior distribución a los usuarios.

Casi nadie sabe de la complejidad técnica que se cumple, y menos sabe o conoce acerca del proceso de captación en la boca toma en el río Guachicos.

Allí encontramos una planta y unos desarenadores construidos hacen 60 años, hoy obsoletos que requieren ser remplazados por una infraestructura moderna, técnica, con los lineamientos técnicos conforme a las regulaciones oficiales.

Junto a la modernización de la planta de captación o bocatoma, debe la empresa prestadora de los servicios públicos –EMPITALITO -, diseñar y construir un reservorio que permita la captación del suficiente líquido para suplir emergencias por turbiedad o por eventuales daños a la planta.

La actual administración de las empresas Públicas Municipales a cargo del ingeniero civil Henry Liscano Parra, proyecta la optimización de la planta de captación del acueducto laboyano. Deben inicialmente construir barricadas, gaviones o jarillones que contengan las crecientes del río y prevengan daños a la bocatoma.

Otro grave problema que podríamos afrontar los usuarios del acueducto municipal es que la fuente de la quebrada El Cedro pudiera ser contaminada por el derrame de hidrocarburos que son transportados desde el Putumayo, ante la fragilidad de la vía descendiendo del Cable hacia Bruselas.

Hoy, y previendo cualquier desgracia en ese sentido, el alcalde Edgar Muñoz Torres tomó la sabia decisión de restringir el tránsito de grandes tractomulas transportando estos materiales.

Pero habilitar la carretera no nos exime del latente riesgo que pondría en serias dificultades a la población por prolongado desabastecimiento de agua.

Una medida sana sería invertir más recursos en unos estudios de reubicación de la bocatoma un poco arriba del centro poblado de Bruselas.

De todas maneras, disfrutar de agua potable como la que tenemos los usuarios del acueducto de Pitalito cuesta mucho trabajo y dinero y de ahí la importancia de darle buen uso a este recurso que es muy barato tenerlo a mano en cada hogar.

El compromiso de la gerencia de EMPITALITO junto a la laboriosa tarea que desempeñan cada uno de funcionarios, técnicos y operarios de la planta de tratamiento y del acueducto es incalculable, con responsabilidad y buen criterio en las realizaciones.

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