Domingo, 17 Mayo 2020 20:29 Escrito por GABRIEL CALDERON MOLINA
Valora este artículo
(0 votos)

 La fragilidad ¿denominador común?

Son muchas las realidades que a diario nos está mostrando la llegada el Covid-19, pero ninguna más cierta, más evidente como la fragilidad en lo que somos, en lo que tenemos y usamos. Lo frágil es lo vulnerable. Este país, con la presencia de la pandemia, está demostrando que es frágil a todo, o casi a todo. Son muchas las fragilidades, pero miremos algunas.

 Lo primero y más preocupante es la fragilidad a la ética, a los valores y al respeto por el bien común, cuando hemos visto que está crisis está siendo aprovechada por funcionarios públicos para actos de corrupción en distintas partes del país que afectan a la población más débil; cuando especuladores y acaparadores abusan de los consumidores; cuando las farmacias aumentan los precios de las medicinas o cuando estaciones de servicio alteran los medidores de gasolina. Todo esto es vileza moral que confirma la fragilidad de la ética en estos tiempos de crisis, cuando debería ser lo contrario.

También está la fragilidad de nuestro sistema de salud que históricamente hemos tenido y ahora tenemos, cuya capacidad de respuesta a los contagios ha sido precaria e ineficiente como se ha visto cuando los servidores de hospitales y clínicas han carecido de suficientes elementos de protección al virus, permitiendo que un alto número de médicos y enfermeras hayan sido sus víctimas. Esta fragilidad es aún más evidente cuando, según cifras oficiales, el control del coronavirus está rezagado, en comparación con otros países de Suramérica, en el procesamiento de pruebas a la población para detectar el mal. En Colombia el número de infectados puede ser muy superior al que nos muestra diariamente el gobierno. La fragilidad en el sistema de salud, es una amenaza muy latente para todos los colombianos.

La otra fragilidad muy peligrosa es irresponsabilidad de la gente al agredir a los servidores de la salud y de indisciplina a incumplir con las normas de bioseguridad, actos de incultura que nos pueden llevar en pocas semanas al colapso en la propagación del virus cuyas consecuencias son imprevisibles.

Esta de igual manera la fragilidad de la economía nacional que se manifestó con la caída de sus índices apenas dos semanas después de decretada la cuarentena. No me imaginé, por ejemplo, la tremenda fragilidad de Avianca ni de numerosas empresas de todo tamaño que anunciaron la quiebra apenas transcurridas tres semanas de la llegada del virus. ¿Es que Colombia es un país frágil a todo?

Visto 529 veces

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.