Domingo, 18 Marzo 2018 00:00 Escrito por
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La campaña presidencial es el escenario propicio para discutir los criterios con que se formulan los programas de gobierno, en su argumentación todos, a pesar de plantear políticas diferentes y contrapuestas, pretenden convencer a los electores de que la suya es la que redimirá los problemas que los aquejan; dos temas, entre otros, son de inevitable discusión por la importancia que tienen en la vida de las gentes en la actualidad: la producción de energía y la producción agropecuaria.

El primero ha sido abordado por las campañas de Duque y Vargas Lleras, proponiendo mantener la política minero energética de Uribe Y Santos, que facilita la inversión extranjera mediante concesiones  en la construcción de Hidroeléctricas, la explotación petrolera, oro y otros metales y exenciones tributarias y gabelas a granel, permitiendo modos devastadores de producción como el fracking; por otro lado la Colombia Humana recomienda abandonar este modelo y priorizar las denominadas energías limpias como la eólica y la solar, apuntando a una solución meramente tecnológica; la Coalición Colombia contempla el aprovechamiento de la energía y los recursos naturales como la resultante inevitable de la presencia de la vida en el territorio,  el cual debe enfocarse en resolver necesidades básicas de la población y no en instrumentos de reproducción y crecimiento del capital financiero. La contemplación del paisaje no permite la elaboración teórica y científica necesarias para encontrar alternativas que armonicen la supervivencia de la humanidad y del planeta, solo es posible encontrarlas transformando la naturaleza.

En relación con la producción agropecuaria que genere riqueza y trabajo, el candidato del Centro Democrático y del Vargas Santismo, mantienen el criterio del Libre Mercado y la concurrencia de los productores sin la protección del Estado; Petro reduce el análisis a un problema de la distribución de la tierra, no incluye en su propuesta la revisión de los TLC firmados con EEUU y Europa que han inundado el mercado interno de productos extranjeros que quiebran a los productores nacionales, en el Libre Comercio nuestros campesinos terminaran perdiendo sus predios; Fajardo manifiesta la importancia de convertir al campo en el proveedor de alimentos y materias primas del mercado interno, para lo cual revisara los acuerdos suscritos e instrumenta la educación, la ciencia, la tecnología, la innovación, como elementos claves en los avances de la industrialización y el desarrollo agropecuario.

El debate no puede continuar centrado en los chismes y las malquerencias, con nitidez puede devolverle la esperanza a los Colombianos, que continuamos convencidos de que este país si tiene arreglo.

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