Martes, 19 Enero 2021 05:01 Escrito por
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Así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha concedido al Hijo el tener vida en sí mismo

 

Nuestro Salvador Cristo Jesús… quien destruyó la muerte y sacó a la luz la vida incorruptible mediante el evangelio.

Yo soy la resurrección y la vida.

Porque yo vivo, también ustedes vivirán.

Hemos llegado a tener parte con Cristo.

Fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

Han saboreado el don celestial.

…para que ustedes…lleguen a tener parte en la naturaleza divina.

El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente, el último Adán, en el Espíritu que da vida.

Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados.

Santo, santo, santo  es el Señor Dios Todopoderoso, el que era y que es y que ha de venir.

Al que vive por los siglos de los siglos.

Al único y bendito Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, al único inmortal.

Al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Jn.5:26   II Ti.1:10   Jn.11:25;14:9   Heb.3:14; 6:4   II P 1:4   I Co. 5:45,51,52   Ap.4:8,9   I Ti. 6:15,16; 1:17

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